El juez Arturo Zamarriego ha ordenado la detención de la actriz Elisa Mouliaá tras su ausencia en una citación judicial relacionada con presuntas injurias y calumnias hacia Iñigo Errejón. Mouliaá no se presentó a declarar, alegando compromisos laborales en el extranjero que limitan sus comunicaciones. A pesar de sus intentos previos de evitar la comparecencia, el magistrado decidió proceder con la detención para garantizar su declaración. La defensa de Mouliaá ha cuestionado esta decisión, argumentando que es desproporcionada y constituye un maltrato institucional.
El juez Arturo Zamarriego ha tomado la decisión de ordenar la detención de Elisa Mouliaá, quien está siendo investigada por presuntas injurias y calumnias dirigidas hacia Iñigo Errejón. Esta medida se produce tras la ausencia de la actriz en la citación que estaba programada para este lunes.
Mouliaá había solicitado declarar por videollamada, pero el magistrado no accedió a su petición. Ante esta situación, las partes involucradas esperaban el pronunciamiento del juez sobre la posible detención de la investigada.
En un comunicado publicado en redes sociales el pasado viernes, Mouliaá justificó su falta a la comparecencia alegando que tiene un contrato profesional vigente desde el 8 de junio hasta finales del verano. Este compromiso laboral, según ella, la mantiene "desplazada entre Dubái y distintas zonas del Mar Rojo", donde las comunicaciones son limitadas o inexistentes.
Esta no es la primera vez que Mouliaá no se presenta ante el juez. En ocasiones anteriores, había argumentado estar de baja y también que no debía coincidir con su presunto agresor sexual. Sin embargo, el magistrado decidió citarla nuevamente, advirtiendo que si no acudía podría ser detenida y trasladada a la sede judicial, lo cual finalmente ha ocurrido.
La abogada de Mouliaá presentó un recurso contra esta decisión tanto ante el juez como ante la Audiencia de Madrid. En su argumentación, sostenía que obligar a su clienta a comparecer mediante medidas coercitivas era desproporcionado y constituía un caso de maltrato institucional y revictimización. Además, reiteró el compromiso laboral que Mouliaá tiene en los Emiratos Árabes Unidos.
Por otro lado, el juez emitió un auto en el que rechazó una recusación presentada por Mouliaá en su contra por supuesta falta de imparcialidad. El magistrado concluyó que dicha recusación estaba "construida de forma artificiosa" como parte de una estrategia para evitar su declaración. Asimismo, desestimó la solicitud de suspensión de las actuaciones personales respecto a Mouliaá, manteniendo así fijada su declaración para este lunes.
El juez Arturo Zamarriego ordenó la detención de Elisa Mouliaá porque no se presentó a la citación para declarar en una causa por presuntas injurias y calumnias hacia Iñigo Errejón.
Mouliaá alegó que tiene un contrato profesional vigente que la mantiene desplazada entre Dubái y distintas zonas del Mar Rojo, donde las comunicaciones son limitadas o inexistentes.
El juez no aceptó la solicitud de Mouliaá para declarar por videollamada y decidió proceder con la orden de detención tras su incomparecencia.
La defensa argumentó que obligar a Mouliaá a acudir con medidas coercitivas es desproporcionado y constituye maltrato institucional, además de exponer su compromiso laboral en Emiratos Árabes.
El juez rechazó la recusación planteada por Mouliaá, concluyendo que estaba construida de forma artificiosa y dentro de una estrategia para negarse a declarar.