El 80,1% de los españoles apoya la donación de órganos tras su fallecimiento, según un estudio reciente de la Fundación Mutua Madrileña y la Organización Nacional de Trasplantes. A pesar de este alto porcentaje, más de la mitad de la población desconoce que las donaciones son insuficientes para cubrir las necesidades de trasplante. El informe destaca que el diálogo familiar sobre el deseo de donar puede duplicar las posibilidades de autorización para la donación. Aunque la predisposición a donar ha aumentado en dos décadas, persiste una brecha entre la intención y la acción, con solo un 7,2% registrado oficialmente como donantes. La comunicación familiar se presenta como clave para mejorar esta situación y fomentar una cultura sólida en torno a la donación en España.
El 80,1% de los españoles apoya la donación de órganos
Un reciente estudio revela que el 80,1% de la población española está a favor de donar sus órganos tras su fallecimiento. Sin embargo, más de la mitad de los encuestados (un 57,4%) ignora que el número actual de donaciones es insuficiente para satisfacer las necesidades de trasplante en el país. Esta información se desprende del “Estudio sobre las actitudes de la población hacia la donación y el trasplante de órganos en España”, impulsado por la Fundación Mutua Madrileña y la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), con la colaboración de investigadores de la Universidad Pública de Navarra y la Universidad Autónoma de Madrid.
La presentación del estudio coincide con el Día Nacional del Donante de Órganos, Tejidos y Células, que se celebra cada primer miércoles del mes de junio. Este análisis actualiza una encuesta similar realizada en 2006, permitiendo comparar las actitudes y conocimientos sobre donación y trasplante a lo largo de dos décadas.
España ha mantenido durante 34 años consecutivos su posición como el país con mayor número de donantes por millón de habitantes a nivel mundial. En 2025, según datos proporcionados por la ONT, se llevaron a cabo 6.334 trasplantes, una cifra muy cercana al récord histórico alcanzado en 2024 con 6.464 trasplantes. A pesar del crecimiento del 50% en donaciones en la última década, las listas de espera para recibir un trasplante continúan aumentando, una realidad que muchos desconocen.
Más del 57% de los encuestados no son conscientes de que no hay suficientes donaciones para cubrir las necesidades actuales. Beatriz Domínguez-Gil, directora de la ONT, señala: “Cada día, más de 5.000 personas esperan un trasplante. La lista no se reduce porque a medida que aumenta la actividad trasplantadora, también crecen las indicaciones y el número de pacientes elegibles”.
A pesar del amplio apoyo hacia la donación, el estudio destaca un factor limitante: la falta de diálogo familiar sobre este tema. Los datos muestran que si los familiares conocen la voluntad favorable del fallecido, el 90,1%% autoriza la donación; sin embargo, cuando esta voluntad es desconocida, solo 54,9%% da su consentimiento.
Aún más sorprendente es que incluso cuando se conoce el deseo contrario a donar, un 14,5%% aún así permite la donación. Esto indica que hablar sobre el tema puede casi duplicar las posibilidades de realizar una donación efectiva.
A pesar del alto porcentaje dispuesto a donar oficialmente (casi siete de cada diez), solo un 7,2%% ha registrado su decisión en el Registro de Últimas Voluntades y un 12,6%% cuenta con una tarjeta simbólica. Esta discrepancia pone en evidencia que muchas personas posponen o evitan formalizar su decisión debido a desconocimiento o barreras burocráticas.
Pese a ello, desde la Fundación Mutua Madrileña se enfatiza que fomentar conversaciones familiares sobre donación es fundamental para garantizar que se respete la voluntad del donante cuando llegue el momento decisivo.
El informe también resalta cómo España ha reforzado su compromiso con la donación a lo largo del tiempo. En los últimos veinte años, la predisposición a donar ha aumentado sostenidamente desde un 67,4%% en 2006 hasta el actual 80,1%%; mientras que el rechazo ha disminuido drásticamente desde un 14,5%% al actual 4,1%%.
A medida que evolucionan las motivaciones para ser donante —como salvar vidas (81%), mejorar calidad de vida (74,8%) o ser solidario (68%)— se observa un aumento significativo en el altruismo detrás del deseo de donar.
No obstante esto último, aún hay un 15,8%% que manifiesta dudas sobre su decisión. Entre estos indecisos, aproximadamente un tercio (32,9%) condicionaría su decisión a circunstancias específicas como experiencias cercanas al trasplante o si se tratara de ayudar a alguien cercano.
A través del estudio se concluye que España posee una cultura sólida y madura respecto a la donación; sin embargo, los esfuerzos deben centrarse ahora en informar mejor al público y activar a aquellos indecisos mediante diálogos familiares abiertos.
"La donación es uno de los mayores consensos sociales en España", concluye Domínguez-Gil. "En tiempos difíciles y polarizados como los actuales, esta solidaridad no solo persiste sino que se fortalece".
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 80,1% | Población española favorable a donar sus órganos tras fallecer. |
| 57,4% | Población que desconoce que el número de donaciones es insuficiente. |
| 68% | Personas que están "poco" o "nada" informadas sobre el sistema de donación y trasplante. |
| 90,1% | Familias que autorizan la donación si conocen la voluntad favorable del fallecido. |
El 80,1% de la población española es favorable a donar sus órganos tras fallecer.
Más de 5.000 personas esperan diariamente un trasplante de órgano en España.
Más de la mitad de la población, específicamente el 57,4%, desconoce que no hay suficientes donaciones para hacer frente a las necesidades de trasplante.
Si la familia conoce la voluntad favorable del fallecido, el 90,1% autoriza la donación. Sin embargo, si se desconoce esa voluntad, solo el 54,9% lo autoriza.
A pesar de que casi siete de cada diez españoles estarían dispuestos a registrar oficialmente su voluntad de donar, solo el 7,2% lo ha hecho a través del Registro de Últimas Voluntades.
La predisposición a donar ha aumentado sostenidamente en los últimos veinte años, pasando del 67,4% en 2006 al 80,1% actual.
Las motivaciones altruistas como salvar vidas (81%), mejorar la calidad de vida (74,8%) y ser solidario (68%) son las más influyentes entre la población.
No hay diferencias significativas por grupos de edad; todos superan hoy el 76% de predisposición a donar, incluidos los mayores de 65 años.