Greenpeace ha llevado a cabo la protesta más profunda de la historia, desplegando una pancarta a 2.315 metros bajo el mar en el Ártico. Esta acción se realizó durante una expedición para estudiar ecosistemas vulnerables y exigir que los líderes mundiales escuchen a la ciencia sobre la protección de los océanos. La protesta tuvo lugar frente al "Castillo de Loki", un ecosistema volcánico único. Greenpeace advierte que el cambio climático y la minería submarina amenazan estos frágiles hábitats, instando a la creación de santuarios marinos y a una moratoria sobre la minería en aguas profundas para salvaguardar la biodiversidad marina.
Greenpeace ha llevado a cabo una protesta sin precedentes al desplegar una pancarta a 2.300 metros bajo la superficie del mar, instando a los líderes mundiales a prestar atención a la ciencia. Este evento se enmarca dentro de una expedición destinada a investigar ecosistemas vulnerables e inexplorados en el fondo marino de la dorsal mesoceánica del Ártico.
La doctora Sandra Schöttner, científica jefa de la Expedición al Ártico profundo de Greenpeace International, afirmó: “Con esta histórica protesta queremos dar voz a los ecosistemas que no pueden hacerlo por ellos mismos. Los líderes mundiales ya se han comprometido a proteger el 30% de los océanos y ahora deben escuchar a la ciencia. No podemos alcanzar nuestros objetivos globales si también permitimos la explotación de los ecosistemas vulnerables e inexplorados del océano profundo. Ahora es el momento de que los líderes cumplan sus promesas y den a los océanos la oportunidad de recuperarse.”
La pancarta fue colocada por Holly, un vehículo submarino operado a distancia (ROV), frente al campo hidrotermal conocido como “Castillo de Loki”. Este sitio, caracterizado por fumarolas que emiten fluidos a temperaturas entre 300 y 320 °C desde el fondo oceánico, es considerado por la comunidad científica como una posible “cuna” de vida compleja, similar a la que podría haber existido en los orígenes de la vida en la Tierra.
El cambio climático está afectando rápidamente al Ártico, donde las actividades industriales amenazan estos frágiles ecosistemas. Greenpeace advierte sobre el riesgo de alteraciones irreversibles en estos “puntos calientes de biodiversidad” debido a prácticas como la minería submarina.
Schöttner subrayó que “no es demasiado tarde para actuar. La ciencia predice claramente los límites que nuestro planeta puede soportar, pero nuestra supervivencia depende de las acciones humanas. Al proteger estos ecosistemas mediante una red global de santuarios marinos y establecer una moratoria sobre la minería submarina, podemos crear un refugio resiliente para la vida marina y asegurar la salud de nuestros océanos para las futuras generaciones.”
La Expedición al Ártico profundo reúne a destacados científicos internacionales con el objetivo de explorar montes submarinos y campos hidrotermales del Ártico, retransmitiendo en vivo las inmersiones al lecho marino a través del canal de YouTube de Greenpeace Internacional. Aunque el gobierno noruego había abierto esta zona a la minería submarina para 2024, los planes fueron detenidos el año pasado tras protestas masivas por parte de ecologistas, pescadores y miembros de la comunidad científica.
Expertos advierten que la minería submarina podría causar daños irreparables a estos delicados ecosistemas, incluyendo la destrucción de hábitats y potencialmente llevar especies a la extinción antes incluso de ser descubiertas.
Ana Pascual, responsable de la campaña de Océanos y Pesca de Greenpeace España, enfatizó que “el tiempo juega en nuestra contra; es crucial que los gobiernos implementen seriamente el Tratado Global de los Océanos y trabajen para presentar propuestas concretas para santuarios marinos en la primera Conferencia de las Partes sobre Océanos que se celebrará en enero de 2027, lo cual incluye no solo esta área del Ártico sino también otras regiones propuestas por Greenpeace."
Greenpeace hace un llamado urgente a los líderes mundiales para cumplir con los objetivos climáticos globales y poner en práctica el Tratado Global de los Océanos establecido por Naciones Unidas, que busca proteger el 30% del océano mundial para 2030 y establecer una moratoria inmediata sobre actividades mineras submarinas.
Notas:
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 2,300 metros | Profundidad a la que se desplegó la pancarta de protesta. |
| 300–320 °C | Temperatura del fluido emitido por las fumarolas en el "Castillo de Loki". |
| 30% | Porcentaje de los océanos que los líderes mundiales se han comprometido a proteger. |
| 2024 | Año en que el gobierno noruego abrió la zona de la expedición a la minería submarina. |
Greenpeace realizó la protesta a 2.300 metros bajo la superficie del mar, marcando así un hito como la protesta a mayor profundidad de la historia.
Greenpeace exigió que los líderes mundiales escuchen a la ciencia y cumplan sus promesas de proteger el 30% de los océanos.
La pancarta fue desplegada frente al campo de fuentes hidrotermales llamado “Castillo de Loki”, un ecosistema volcánico único en el Ártico.
Estos ecosistemas son considerados "puntos calientes de biodiversidad" y su protección es crucial para evitar alteraciones irreversibles debido a actividades como la minería submarina.
Greenpeace propone establecer una red global de santuarios marinos y una moratoria sobre la minería submarina para proteger los ecosistemas marinos y asegurar su salud para las generaciones futuras.
Se llevará a cabo la primera Conferencia de las Partes de Océanos, donde se espera que se presenten propuestas concretas para santuarios marinos.