Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU., ha solicitado a la OTAN un "plan B" en caso de que Irán mantenga el bloqueo del estrecho de Ormuz. Durante una reunión en Suecia, Rubio criticó la falta de apoyo de la Alianza en su estrategia contra Teherán y advirtió sobre la posible reducción del despliegue militar estadounidense en Europa. El primer ministro neerlandés, Mark Rutte, respaldó la colaboración internacional para levantar el bloqueo, calificándolo como un ataque a la libertad de navegación. En respuesta a las críticas estadounidenses, el ministro español José Manuel Albares defendió a España y reiteró su compromiso con las capacidades solicitadas por la OTAN.
La OTAN ha finalizado recientemente una reunión de dos días en Suecia, donde se discutió la necesidad de aumentar la inversión en defensa, especialmente ante el plan de Estados Unidos de reducir su número de tropas en Europa. A pesar de las críticas recientes del gobierno de Trump hacia la Alianza, el encuentro ha permitido alcanzar ciertos consensos sobre la defensa y las posibles acciones a tomar en el estrecho de Ormuz.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha sido una figura clave en este diálogo. En su intervención, justificó el traslado de 5.000 militares desde Alemania a Polonia como parte de una “reorganización”, rechazando que esta medida tenga un carácter punitivo. “Reevaluamos constantemente dónde desplegamos tropas”, afirmó Rubio, quien también advirtió sobre la falta de garantías para el futuro despliegue militar estadounidense en Europa, sugiriendo que “habrá menos tropas estadounidenses en Europa que nunca”.
Rubio no escatimó críticas hacia la falta de apoyo de la OTAN en su estrategia contra Irán. En relación al bloqueo del estrecho de Ormuz, instó a tener “un plan B” en caso de que Teherán mantenga su postura. Aunque expresó que Estados Unidos prefiere una solución negociada para reabrir Ormuz, dejó claro que no aceptarán que Irán imponga peajes.
“Hay un plan para cuando cesen los disparos, pero necesitamos un plan B para cuando alguien dispara. (...) Si Irán se niega a abrir el estrecho, alguien tendrá que actuar al respecto”, subrayó Rubio, enfatizando que otros países presentes tienen más que perder en esta situación.
En contraste, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, apoyó la idea de colaborar para levantar el bloqueo impuesto por Irán, describiéndolo como un “ataque directo a la libertad de navegación y al comercio mundial”. “Nos afecta a todos. Es fundamental que los países colaboren”, aseguró tras concluir la reunión.
José Manuel Albares, ministro español, hizo un llamado al cese de las hostilidades y defendió a España ante las acusaciones estadounidenses. Recordó que “todas las capacidades solicitadas por la OTAN han sido entregadas”, refiriéndose a las críticas formuladas por Rubio sobre el uso limitado de bases españolas.
A pesar de estas tensiones, se renovó el convenio sobre el uso conjunto de las bases navales en Rota y Morón. Ante preguntas sobre una posible expulsión de España de la OTAN, Albares respondió entre risas y descartó esa posibilidad: “Hablemos en serio”, concluyó.
Marco Rubio ha pedido a la OTAN que se prepare un "plan B" en caso de que Irán mantenga el bloqueo del estrecho de Ormuz, criticando la falta de apoyo de la Alianza en su ofensiva contra Irán.
Mark Rutte ha respaldado la idea de una colaboración para levantar el bloqueo, calificándolo como un "ataque directo a la libertad de navegación", que afecta a todos los países involucrados.
Rubio ha advertido que no hay garantías sobre la continuidad del despliegue militar estadounidense en Europa y que habrá menos tropas en el continente en el futuro.
José Manuel Albares defendió a España, afirmando que han cumplido con todas las capacidades solicitadas por la OTAN y descartó cualquier posibilidad de expulsión de España de la Alianza.