El crucero MV Hondius se dirige a la costa canaria, pero sus más de 140 pasajeros no desembarcarán en tierra, sino que serán evacuados directamente a sus aviones. Esta decisión fue tomada tras una reunión entre el presidente de Canarias y ministros de Sanidad y Política Territorial para abordar un brote de hantavirus. Hasta ahora, se han confirmado cinco casos y tres sospechosos, aunque no hay nuevos contagios a bordo. Las autoridades mantienen medidas estrictas de desinfección y seguimiento médico. Se busca a 29 pasajeros que desembarcaron en Santa Elena, con coordinación internacional para controlar posibles contagios. El origen del brote podría estar relacionado con un vertedero en Ushuaia, Argentina.
El crucero MV Hondius se prepara para llegar a Canarias. La embarcación, que inicialmente iba a desembarcar en la costa, solo fondeará sin tocar tierra. Esta decisión fue comunicada por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, tras una reunión con la ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, donde se evaluó la situación actual y los procedimientos necesarios.
El crucero tiene previsto llegar al puerto de Granadilla en Tenerife el próximo domingo. Las más de 140 personas a bordo no abandonarán el barco hasta que un avión esté listo para su traslado, evitando así cualquier contacto con el puerto o el aeropuerto, según lo confirmado por Pedro Gullón, director general de salud pública.
De esta forma, el Gobierno español asegura que los pasajeros serán trasladados directamente del crucero a sus aviones sin pisar suelo español. Además, Estados Unidos y Reino Unido han anunciado que enviarán aviones a la isla para repatriar a sus ciudadanos. Hasta ahora, la Organización Mundial de la Salud ha reportado cinco casos confirmados de hantavirus y tres sospechosos.
A pesar de mantener la alerta sanitaria, España está organizando un dispositivo de evacuación y activando protocolos para enfermedades infecciosas. La última reunión sobre este tema se extendió hasta la noche y tuvo como objetivo definir los detalles de una operación destinada a minimizar cualquier riesgo de contagio durante la evacuación.
Las autoridades recalcan que el riesgo para la población general sigue siendo bajo. En las últimas horas no se han detectado nuevos contagios a bordo y, según el portavoz del Gobierno canario, los pasajeros presentan un estado de salud general bueno. Sin embargo, se mantienen estrictas medidas sanitarias: desinfección continua de camarotes, seguimiento médico constante y refuerzo del equipo sanitario, incluyendo expertos internacionales y médicos provenientes de Países Bajos.
Aún persiste la búsqueda internacional de 29 pasajeros que desembarcaron en Santa Elena. Los países involucrados están colaborando para localizar y controlar posibles cadenas de contagio. Hasta ahora se han reportado casos de personas aisladas sin síntomas en Singapur y Dinamarca, cinco monitorizadas en Estados Unidos y un hospitalizado en Suiza. También hay una azafata ingresada en Ámsterdam tras haber tenido contacto directo con una víctima mortal.
Una teoría principal sugiere que el origen del brote podría estar relacionado con un vertedero visitado durante una excursión de avistamiento de aves en Ushuaia, Argentina.
El crucero no desembarcará en su destino como estaba previsto, sino que solo fondeará sin tocar tierra. Los pasajeros permanecerán a bordo hasta que estén disponibles los aviones para su repatriación.
La Organización Mundial de la Salud ha confirmado cinco casos de hantavirus y hay tres sospechosos.
Se están implementando medidas estrictas, incluyendo desinfección continua de camarotes, seguimiento médico permanente y refuerzo del equipo sanitario con especialistas internacionales.
Aún continúa la búsqueda internacional de estos pasajeros, quienes están siendo monitoreados en varios países por posibles contagios.
Una de las hipótesis sugiere que el brote podría haber comenzado en Ushuaia, Argentina, específicamente en un vertedero visitado durante una excursión.