Repsol y las principales petroleras europeas, incluyendo Shell, Total Energies, BP y Equinor, han reportado beneficios extraordinarios en el primer trimestre de 2026, superando los 19.000 millones de dólares, un aumento del 80% respecto al trimestre anterior. Repsol, en particular, obtuvo ganancias de 929 millones de euros, un 153% más que en el mismo periodo del año anterior. Greenpeace ha denunciado que mientras las familias enfrentan altos costos energéticos debido a la guerra en Irán, estas empresas continúan enriqueciendo a sus accionistas. La organización exige la implementación de tasas permanentes sobre los beneficios de las petroleras para financiar un futuro energético sostenible y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
Las petroleras europeas obtienen beneficios récord mientras las familias sufren
En los primeros tres meses de 2026, cinco de las principales petroleras de Europa, entre ellas Shell, Total Energies, BP, Equinor y Repsol, han reportado ganancias que superan los 19.000 millones de dólares, lo que representa un incremento del 80% en comparación con el trimestre anterior. Repsol, por su parte, ha registrado un beneficio de 929 millones de euros, lo que equivale a un aumento del 153% respecto al mismo periodo del año anterior.
A medida que la crisis energética se intensifica debido al conflicto en Irán, las grandes corporaciones petroleras continúan acumulando riqueza. Greenpeace ha denunciado esta situación, señalando que el aumento de precios del petróleo, que ya supera los 100 dólares por barril, está generando beneficios extraordinarios para la industria de los combustibles fósiles.
Los resultados más destacados corresponden a Shell, que obtuvo 6.900 millones de dólares en ganancias durante el primer trimestre. En este contexto, Repsol se posiciona como la sexta mayor petrolera europea con sus impresionantes cifras financieras.
"Es crucial desmontar el relato corporativo de Repsol. La compañía utiliza un discurso calculado para presentarse como intocable mientras justifica nuevas inversiones en combustibles fósiles", afirmó Francisco del Pozo, responsable de la campaña de energía de Greenpeace. Este enfoque busca evitar impuestos sobre sus beneficios extraordinarios y refuerza su agenda en regiones conflictivas como Venezuela y Libia.
La respuesta al accionariado ha sido inmediata: Repsol incrementó su dividendo en un 8%, además de un pago extraordinario por acción previsto para principios de 2027. Este aumento representa un 60% más respecto a 2025. Asimismo, la empresa ha decidido aumentar su programa de recompra de acciones en 350 millones de euros.
TotalEnergies y Shell también han seguido esta tendencia, aumentando sus dividendos y duplicando sus recompras de acciones en un claro intento por beneficiar a sus accionistas.
"Más de 50 países han reafirmado su compromiso para poner fin a la dependencia del carbón, petróleo y gas durante la Primera Conferencia Mundial sobre la Transición para Abandonar los Combustibles Fósiles", destacó Rebecca Newsom, responsable de política global de Greenpeace Internacional. A pesar del avance hacia energías renovables como la solar y eólica, es esencial que los gobiernos implementen impuestos permanentes sobre los beneficios obtenidos por estas empresas.
"La experiencia tras la invasión rusa a Ucrania mostró cómo los beneficios extraordinarios no fueron gravados adecuadamente", añadió Newsom. Ahora es fundamental actuar para garantizar que las empresas petroleras contribuyan equitativamente mientras se trabaja hacia un futuro sostenible.
Greenpeace también insta a los gobiernos a respaldar un impuesto global sobre los beneficios contaminantes dentro del marco establecido por la Convención Fiscal de la ONU.
| Concepto | Cifra |
|---|---|
| Beneficios totales de cinco grandes petroleras (Q1 2026) | 19.000 millones de dólares |
| Aumento de beneficios respecto al trimestre anterior | 80% |
| Beneficios de Repsol (Q1 2026) | 929 millones de euros |
| Aumento de beneficios de Repsol respecto al mismo periodo de 2025 | 153% |
| Aumento del dividendo de Repsol | 8% |
En conjunto, las cinco mayores petroleras de Europa (Shell, Total Energies, BP, Equinor y Repsol) ganaron más de 19.000 millones de dólares en los primeros tres meses del año, lo que representa un aumento del 80% con respecto al trimestre anterior.
Repsol registró ganancias de 929 millones de euros en el primer trimestre de 2026, lo que equivale a un 153% más que en el mismo periodo de 2025.
Greenpeace exige tasas permanentes sobre los beneficios de estas empresas para romper con la dependencia de la industria fósil y financiar un futuro seguro impulsado por las energías renovables.
La guerra está elevando los precios del petróleo por encima de los 100 dólares por barril, generando ganancias extraordinarias para la industria de los combustibles fósiles.
Repsol aumentó su dividendo en un 8% y anunció una recompra de acciones por valor de 350 millones de euros. Shell también anunció aumentos en sus dividendos y recompras significativas.
Ambas crisis han llevado a un aumento significativo en los beneficios de las grandes petroleras, con un patrón similar donde se reportan ganancias extraordinarias durante conflictos geopolíticos.
Greenpeace insta a los gobiernos a respaldar un impuesto global sobre los beneficios de los contaminadores y establecer normas vinculantes para evitar el traslado de beneficios a paraísos fiscales.