Israel está a la espera de la aprobación de Estados Unidos para llevar a cabo una ofensiva contra Irán, que su ministro de Defensa ha calificado como "diferente y letal". La tensión entre ambos países se intensifica en medio del estancamiento de las negociaciones y la captura de buques por parte de Irán en el estrecho de Ormuz. El presidente estadounidense ha ordenado a la Armada actuar con firmeza ante cualquier amenaza en esta zona estratégica, mientras que funcionarios iraníes desmienten afirmaciones sobre divisiones internas en su gobierno. La situación sigue siendo crítica, con 31 buques obligados a regresar a puertos iraníes debido al bloqueo naval impuesto por Washington.
Israel ha puesto en alerta la relación entre Estados Unidos e Irán. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha afirmado que el país está preparado para reanudar los ataques contra Irán, a la espera únicamente del visto bueno de Washington para llevar a cabo una ofensiva que ha calificado como "diferente y letal".
La tensión entre Washington y Teherán se intensifica, sin que se vislumbre una segunda ronda de negociaciones. Ambos países han elevado su retórica política y militar, lo que diluye las esperanzas de alcanzar una tregua definitiva en el corto plazo.
Un mensaje del presidente estadounidense, Donald Trump, publicado en su red social Truth, ha generado más caos en el Golfo Pérsico. En él, asegura haber ordenado a la Armada "tirar a matar" contra cualquier embarcación que coloque minas en el estrecho de Ormuz, un paso estratégico que permanece cerrado desde hace semanas.
El conflicto se centra en el estrecho de Ormuz, donde coexisten dos bloques: el iraní y el comercial impuesto por Washington. La tensión no cesa; Estados Unidos mantiene su bloqueo naval y ya son 31 los buques obligados a dar la vuelta o regresar a puertos iraníes. La situación genera incertidumbre, impotencia y prolongadas estancias, así como repatriaciones retrasadas.
Irán también ha tomado medidas y este miércoles capturó dos buques, publicando un vídeo de la operación en el que la Guardia Revolucionaria presume de su hazaña. La Casa Blanca no considera esto como una violación del alto el fuego, argumentando que los buques no pertenecían ni a EE.UU. ni a Israel.
Israel espera la "luz verde" de Estados Unidos para reanudar los ataques contra Irán, que han sido descritos como "diferentes y letales".
La tensión en el estrecho de Ormuz continúa, con un bloqueo naval impuesto por Washington. Irán ha capturado dos buques y la situación se caracteriza por incertidumbre y repatriaciones retrasadas.
Donald Trump ha ordenado a la Armada "tirar a matar" contra cualquier embarcación que coloque minas en el estrecho de Ormuz, lo que ha aumentado la tensión en la región.
A pesar de las afirmaciones de Trump sobre una división interna entre sectores radicales y moderados en Irán, tanto el presidente iraní como su ministro de Exteriores han desmentido estas afirmaciones.
El secretario de la Marina, John Phelan, ha sido destituido en medio de la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán.