La percepción del odio hacia la población LGTBI+ ha aumentado significativamente, según el informe "Estado del Odio 2026". Desde 2024, esta percepción ha crecido en al menos 8 puntos porcentuales, alcanzando un incremento de hasta 13 puntos en lo que respecta al acoso público y discursos de odio. El informe revela que el 54% de las personas LGTBI+ ha experimentado actos de odio en el último año, con un notable aumento en casos de acoso y agresiones. La investigación destaca la necesidad urgente de un Pacto de Estado para combatir estos discursos de odio y proteger a los grupos vulnerables, ya que muchas víctimas no confían en las autoridades para denunciar. La presidenta de la Federación Estatal LGTBI+, Paula Iglesias, subraya la importancia de medidas estructurales y recursos adecuados para garantizar una protección efectiva contra la violencia y el odio.
La percepción del odio hacia la población LGTBI+ aumenta significativamente
Un reciente informe titulado “Estado del Odio 2026” revela un alarmante incremento en la percepción del odio entre la población LGTBI+. Desde 2024, esta percepción ha crecido al menos 8 puntos porcentuales, alcanzando hasta 13 puntos en lo que respecta al acoso público y los discursos de odio. Este análisis fue presentado por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+) en colaboración con un equipo de investigación del Instituto de Políticas y Bienes Públicos (IPP, CSIC).
La investigación se basa en una muestra de 800 entrevistas y muestra que las percepciones reflejan una dura realidad. Entre 2024 y 2026, el acoso ha aumentado del 20% al 36%, mientras que la discriminación ha pasado del 23% al 29%. Las agresiones han subido del 7% al 22%. Además, el informe destaca que el 54% de las personas LGTBI+ han sufrido algún acto de odio, ya sea presencial o en línea, durante el último año; un preocupante 22% reporta haber sido víctima de agresiones físicas. Por primera vez, se presentan cifras sobre cómo el odio afecta a este colectivo en el entorno digital: cuatro de cada diez personas LGTBI+ han experimentado hostigamiento en redes sociales.
Los datos sugieren que muchos individuos LGTBI+ son víctimas recurrentes de actos de odio. Según María Rodríguez, responsable de investigación de FELGTBI+, “la mitad de las personas afectadas han experimentado estos episodios más de tres veces en los últimos cinco años”. La investigadora advierte que “el odio impacta con mayor intensidad a aquellos en situaciones más vulnerables”, como las personas trans y jóvenes con menor nivel educativo o ingresos bajos.
Laura Morales, profesora del IPP (CSIC) y coautora del informe, señala que “los efectos del odio son tanto individuales como sociales”, manifestándose en mayores niveles de depresión, ansiedad y miedo entre las personas LGTBI+. También menciona que este fenómeno puede llevar a muchas personas a buscar refugio fuera de su entorno habitual.
Paula Iglesias, presidenta de FELGTBI+, subraya la urgencia de establecer un Pacto de Estado contra los discursos de odio dirigidos a grupos vulnerables. “Si el odio avanza, nuestra protección debe hacerlo aún más rápido”, afirma. Iglesias sostiene que “nuestras vidas están en juego” y resalta que solo mediante un consenso democrático se podrá garantizar una protección efectiva y duradera.
Iglesias también enfatiza la necesidad de reformas estructurales para tipificar adecuadamente el odio en el Código Penal. “Cualquier alternativa sería un parche temporal”, advierte. Además, reclama una protección integral para las víctimas a través de recursos policiales y judiciales adecuados, dado que actualmente estas herramientas resultan insuficientes.
A pesar del aumento significativo en las denuncias —que alcanzan el 35% en 2026— solo el 15% de las víctimas se dirige exclusivamente a la policía. En contraste, un notable 41% busca ayuda en organizaciones LGTBI+. Esta tendencia indica una falta de confianza hacia las autoridades por parte del colectivo afectado.
María Rodríguez expresa su preocupación ante el hecho de que aproximadamente la mitad no denuncia sus experiencias debido a la percepción generalizada sobre la ineficacia y falta de formación adecuada por parte de las autoridades para manejar estos casos. Es imperativo mejorar tanto la información sobre cómo denunciar como el trato recibido por quienes deciden hacerlo.
En respuesta a esta situación crítica, Paula Iglesias ha lanzado una campaña para promover el Pacto Estatal contra los discursos hacia grupos vulnerables. Recordó cómo España ha sido pionera en derechos LGTBI+, pero advirtió que este legado está amenazado por un creciente clima hostil alimentado por discursos odiosos.
Iglesias transforma el histórico lema “Spain is different” para convertirlo en un llamado urgente: “Spain needs to be different”. Con esta campaña busca movilizar a quienes tienen poder decisional para frenar esta ola creciente de odio y convertir el consenso social existente en acciones institucionales efectivas.
Nota de prensa. Estado del Odio 2026
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 8% | Aumento en la percepción del odio desde 2024 |
| 13% | Aumento en la percepción de acoso público y discursos de odio |
| 36% | Prevalencia del acoso entre la población LGTBI+ (2026) |
| 29% | Aumento de la discriminación (2026) |
| 22% | Aumento de agresiones (2026) |
| 54% | Porcentaje de personas LGTBI+ que han sufrido algún acto de odio en el último año |
| 22% | Porcentaje de personas LGTBI+ que han sufrido agresiones físicas |
La percepción del odio ha aumentado en al menos 8 puntos porcentuales desde 2024, llegando hasta los 13 puntos en el caso del acoso público y los discursos de odio.
El informe indica que la prevalencia del acoso ha pasado del 20% al 36%, la discriminación ha aumentado del 23% al 29%, y las agresiones se han incrementado del 7% al 22% entre 2024 y 2026.
El 54% de las personas LGTBI+ ha sufrido algún acto de odio, ya sea presencial u online, en el último año.
El patrón sugiere que la mitad de las víctimas han experimentado actos de odio más de tres veces en los últimos cinco años, lo que indica que estos no son hechos aislados.
El odio afecta significativamente al estado emocional, generando mayores niveles de depresión, ansiedad, apatía, soledad y miedo. También puede llevar a situaciones de "sexilio".
Paula Iglesias aboga por un Pacto de Estado urgente contra los discursos de odio hacia grupos vulnerables para garantizar una protección estable y duradera.
A pesar del aumento en las denuncias (35% en 2026), solo el 15% de las víctimas acudió exclusivamente a la policía. La mayoría busca ayuda en organizaciones LGTBI+.
Se requiere reforzar políticas públicas para mejorar la eficacia y disposición de las autoridades en atender casos de odio, así como una base jurídica adecuada para tipificar mejor estos delitos.
La campaña busca transformar el orgullo nacional en un compromiso colectivo para frenar la violencia y aprobar un Pacto de Estado contra los discursos de odio.