Irán ha intensificado su propaganda con impactantes vídeos que combinan inteligencia artificial y simbolismo político, recordando el ataque a una escuela de niñas en Minab. En uno de los clips, se muestra al expresidente Donald Trump capturado y obligado a insultarse a sí mismo, mientras que otro recrea el bombardeo a la escuela, utilizando imágenes emotivas para transmitir un mensaje de venganza. Además, Irán agradece a varios países, incluyendo España, por su apoyo en misiles lanzados durante ataques contra Israel y Estados Unidos. La campaña busca influir en la opinión pública mediante una narrativa de victoria y victimización.
Irán ha intensificado su maquinaria propagandística en las últimas horas, lanzando una serie de vídeos que combinan inteligencia artificial, simbolismo y mensajes políticos directos. Esta campaña no olvida el trágico recuerdo del bombardeo a la escuela de niñas de Minab, que tuvo lugar hace un mes.
Uno de los vídeos más impactantes presenta al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, capturado y sometido a interrogatorio por un portavoz de la Guardia Revolucionaria. En esta escena, generada con inteligencia artificial, se le obliga a insultarse a sí mismo. Otro fragmento muestra a Trump arrodillado frente a un demonio, acompañado por una representación del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una narrativa que los presenta como responsables de la agresión contra Irán.
La campaña va aún más allá con un vídeo particularmente duro en el que Teherán recrea el ataque a la escuela de Minab. Utilizando inteligencia artificial, las imágenes transforman la sangre de las niñas fallecidas en un símbolo de venganza contra Trump y Netanyahu, buscando causar un fuerte impacto emocional.
Además, la Guardia Revolucionaria ha producido otros vídeos que emplean una estética similar a la de piezas de Lego para representar el conflicto, restando gravedad a una guerra real. En otro clip, Irán celebra el lanzamiento de misiles tras apretar el temido botón rojo.
Estos materiales presumen de la capacidad iraní para superar los sistemas de defensa israelíes y muestran las consecuencias devastadoras sobre la población civil. La narrativa presentada combina la idea de victoria con la victimización, intentando influir en la opinión pública tanto nacional como internacional.
Un aspecto notable de esta campaña son los mensajes escritos a mano sobre los misiles. En ellos, Irán expresa su gratitud hacia varios países como Alemania, India, Pakistán y también España. Las imágenes difundidas por medios afines al régimen muestran el lanzamiento de estos proyectiles durante recientes ataques contra bases israelíes y estadounidenses, incorporando estos mensajes dentro del relato propagandístico.
El ataque a la escuela de Minab sigue siendo un tema muy presente en la sociedad iraní. Durante un partido amistoso contra Nigeria, los jugadores de la selección nacional aparecieron portando mochilas escolares durante el himno nacional. Este gesto simbólico fue un homenaje a las niñas fallecidas en el bombardeo ocurrido el 28 de febrero.
Irán ha intensificado su maquinaria propagandística con vídeos que combinan inteligencia artificial, simbolismo y mensajes políticos, recordando el ataque a la escuela de niñas en Minab.
En los vídeos, se muestra al presidente Donald Trump capturado y golpeado, así como al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, presentándolos como responsables de la agresión contra Irán.
Irán utiliza inteligencia artificial para recrear el ataque, convirtiendo la sangre de las niñas fallecidas en un símbolo de venganza contra Trump y Netanyahu, buscando impactar emocionalmente al público.
Los misiles llevan mensajes escritos a mano agradeciendo el apoyo de varios países, incluyendo España, durante una reciente oleada de ataques contra bases israelíes y estadounidenses.
El ataque sigue presente en la sociedad; por ejemplo, los jugadores de la selección iraní de fútbol llevaron mochilas escolares durante el himno nacional en homenaje a las niñas fallecidas.