Estados Unidos e Israel han debilitado significativamente la cúpula del régimen iraní, confirmando la muerte de dos altos mandos: Ali Lariyani, secretario del Consejo de Seguridad Nacional, y Gholamreza Soleimani, comandante de las milicias Basij. Estas bajas se suman a las pérdidas anteriores de figuras clave como Hossein Salami y Ali Jamenei. La ofensiva conjunta ha impactado el liderazgo iraní en medio de un conflicto en curso, dejando al régimen con cada vez menos integrantes en su núcleo duro. Las Fuerzas de Defensa de Israel han declarado que continuarán sus operaciones contra líderes iraníes.
La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel ha comenzado a dar sus frutos, con la eliminación de varios altos mandos del régimen iraní. En las últimas semanas, el conflicto ha cobrado un nuevo impulso tras la muerte de figuras clave en la cúpula del poder en Irán. Recientemente, se han confirmado las muertes de Gholamreza Soleimani y Ali Lariyani, lo que agrava aún más la crisis dentro del país persa.
El primer golpe significativo fue la muerte de Hossein Salami, líder de la Guardia Revolucionaria, quien dirigía operaciones con milicias como Hamás y Hizbulá. Su fallecimiento ocurrió durante un ataque israelí en junio, marcando el inicio de una serie de bajas en el alto mando iraní.
La situación se intensificó con un ataque sorpresa que dio inicio a una guerra aún en curso. Este bombardeo coordinado por Estados Unidos e Israel resultó en la muerte del líder supremo Ali Jamenei, así como del jefe del Estado Mayor, Abdolrahim Mosavi. Este ataque dejó al régimen iraní vulnerable y desestabilizado.
A pesar de que los líderes restantes habían logrado evadir ataques durante dos semanas, el Ejército israelí anunció recientemente éxitos continuos en sus operaciones. Este lunes, las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron la eliminación de Ali Lariyani, secretario del Consejo de Seguridad Nacional y considerado uno de los pilares del régimen tras la muerte de Jamenei.
Lariyani, quien había estado más de tres décadas en el aparato gubernamental iraní, ocupó diversos cargos desde ministro hasta presidente del Parlamento. Su designación por parte del ayatolá Jamenei para gestionar el país en caso de su muerte subraya su importancia dentro del régimen.
Por otro lado, también se ha confirmado la muerte de Gholamreza Soleimani, comandante de las milicias Basij, las cuales han sido responsables de reprimir protestas ciudadanas. La Guardia Revolucionaria ha calificado su fallecimiento como resultado de un "ataque terrorista", destacando su papel crucial dentro de la organización.
A pesar de estas pérdidas significativas, las autoridades iraníes han afirmado que las milicias Basij continuarán su lucha, reafirmando su compromiso frente a los desafíos externos e internos que enfrenta el régimen.
La muerte de figuras clave en el régimen iraní, como Ali Lariyani y Gholamreza Soleimani, indica una debilitación significativa de la cúpula que dirige el país. Esto podría tener implicaciones importantes en el conflicto con Israel y Estados Unidos, ya que se reduce el número de integrantes del núcleo duro del régimen.
Recientemente, han sido confirmadas las muertes de Ali Lariyani, secretario del Consejo de Seguridad Nacional, y Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia paramilitar Basij. También se mencionan a Hossein Salami, Ali Jamenei y Abdolrahim Mosavi como figuras clave que han sido eliminadas en ataques previos.
Ali Lariyani tenía un papel destacado en el régimen iraní, habiendo ocupado varios cargos importantes a lo largo de su carrera, incluyendo ministro y presidente del Parlamento. Recientemente fue designado por el ayatolá Jamenei para gestionar el país en caso de su muerte.
La milicia Basij es una fuerza paramilitar encargada de la represión ciudadana en Irán. Ha jugado un papel crucial en la respuesta estatal a las protestas y disturbios internos, siendo considerada una herramienta del régimen para mantener el control social.