La Guardia Civil ha detenido a cinco integrantes de un grupo criminal en Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, que operaba bajo la fachada de una organización militar y religiosa. Este grupo estafaba a personas con escasa cultura financiera mediante la venta de billetes de escaso valor por cientos de miles de euros, utilizando bonos de redención y participaciones engañosas. La operación, denominada "Capellán", ha revelado un entramado internacional que captaba víctimas a través de videoconferencias al estilo de telepredicadores. Se han intervenido documentos y se investiga al líder del grupo, quien ha pasado de repartidor a cabecilla criminal en poco tiempo. La investigación continúa con la implicación de varias empresas vinculadas a esta estafa.
La Guardia Civil ha llevado a cabo la detención de cinco individuos pertenecientes a un grupo delictivo que, bajo la fachada de una organización militar y religiosa, se dedicaba a engañar a personas con escasa formación financiera mediante la venta de bonos de redención. Esta actividad fraudulenta, que tuvo lugar en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), permitió a los estafadores comercializar billetes de escaso valor por cifras que alcanzaron cientos de miles de euros. La operación, denominada “Capellán”, se encuentra actualmente en su segunda fase y ha resultado en la investigación adicional de otra persona.
Los arrestados operaban al margen de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ofreciendo billetes exóticos con un valor monetario mínimo que vendían por sumas exorbitantes, llegando incluso a ofrecer participaciones. En un corto período, lograron acumular más de diez millones de euros gracias a esta estafa.
Para llevar a cabo sus fraudes, utilizaban bonos de redención y participaciones que prometían acceso a estos billetes, presentándolos como lujosos y supuestamente valiosos, aunque su verdadero valor era casi inexistente.
La investigación sobre la operación “Capellán” comenzó a mediados de 2024, tras detectar un grupo de personas cuyos patrimonios habían crecido desmesuradamente sin justificación legal. Estas personas estaban conectadas entre sí por fuertes vínculos familiares.
Las indagaciones revelaron que el grupo había creado una estructura internacional para atraer víctimas mediante videoconferencias que imitaban el estilo característico de los telepredicadores estadounidenses. Para añadir credibilidad a su trama, fundaron una orden o fundación con pretensiones militares y religiosas, donde su líder, actualmente encarcelado, se autodenominaba “General Comandante de los Capellanes para España y Francia” e incluso se atribuía el título de líder para Europa, Asia y Oceanía.
Después de las detenciones y registros realizados en 2024, la Guardia Civil confiscó una gran cantidad de documentación. Esta información, junto con los testimonios tanto de los detenidos como de las víctimas que comenzaron a aparecer posteriormente, ha sido clave para desentrañar el organigrama del grupo criminal.
Se descubrió que el líder del grupo había pasado rápidamente de ser repartidor de comida a domicilio a encabezar una organización delictiva. Actualmente en prisión, enfrenta nuevas investigaciones relacionadas con estos hechos.
La segunda fase de la operación “Capellán” concluyó en marzo con cinco detenciones adicionales y la investigación del líder del grupo desde prisión. Además, se han intervenido ocho empresas nacionales lucrativas y una más vinculada a la Unión Europea relacionadas con esta organización criminal.
Dicha operación ha sido ejecutada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Cádiz bajo la supervisión del Juzgado Mixto de Sanlúcar de Barrameda.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 5 | Número de miembros detenidos del grupo criminal. |
| 10 millones de euros | Total acumulado por la organización en un breve periodo de tiempo. |
| 2024 | Año en el que comenzó la explotación de la operación “Capellán”. |
| 8 | Número de empresas lucrativas nacionales vinculadas a la organización investigada. |
La Guardia Civil detuvo a cinco personas que formaban parte de un grupo criminal con apariencia militar y religiosa, dedicado a estafar a personas con escasa cultura financiera mediante bonos de redención.
El grupo criminal estaba asentado en Sanlúcar de Barrameda, Cádiz.
El grupo vendía billetes de escaso valor monetario por cientos y miles de euros, utilizando bonos de redención y participaciones que prometían acceso a estos billetes, presentándolos como si tuvieran un alto valor real.
La organización llegó a acumular más de diez millones de euros en un breve periodo de tiempo.
Captaban a las víctimas mediante videoconferencias que imitaban el estilo de los telepredicadores americanos, creando una falsa sensación de legitimidad.
El líder del grupo se presentaba como “General Comandante de los Capellanes para España y Francia” y afirmaba ser líder de capellanes en Europa, Asia y Oceanía.
La Guardia Civil llevó a cabo detenciones, registros e intervenciones de documentación relacionada con la organización, además de investigar empresas vinculadas al grupo criminal.