La primavera de 2026 en España se prevé más cálida de lo habitual, con una probabilidad del 50 al 70% según la región. Este pronóstico sigue a un invierno que ha sido el noveno más cálido desde 1961 y el tercero más lluvioso del siglo XXI. La temperatura media durante el invierno fue de 7,6 ºC, superando en 1 ºC el promedio de los últimos años. Aunque no hay una tendencia clara en las precipitaciones para la primavera, algunas zonas podrían experimentar condiciones más secas. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) destaca que esta es la octava temporada consecutiva con temperaturas superiores a lo normal, evidenciando un patrón climático significativo.
La llegada de la primavera a España se anticipa con temperaturas superiores a lo habitual, con una probabilidad que oscila entre el 50% y el 70%, dependiendo de la región. A pesar de ello, las expectativas sobre las precipitaciones son inciertas, tal como ha indicado el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Rubén del Campo. Este invierno, que acaba de concluir, ha sido catalogado como uno de los más cálidos en décadas.
Durante la rueda de prensa celebrada este jueves, Del Campo informó que el invierno meteorológico que abarca diciembre, enero y febrero ha sido el noveno más cálido desde 1961 y el tercero más lluvioso del siglo XXI. En promedio, las temperaturas en la península alcanzaron los 7,6 grados Celsius, lo que lo convierte en un periodo marcado por un carácter inusualmente cálido.
El portavoz destacó que los últimos ocho inviernos han mostrado un patrón similar, siendo todos ellos más cálidos de lo normal. Este fenómeno se ha vuelto notable en el contexto climático actual. La temperatura media durante este trimestre fue superior en 1 grado Celsius al promedio registrado entre 1991 y 2020.
Las precipitaciones también han sido significativas, alcanzando un total de 323,2 litros por metro cuadrado, lo que representa un 171% del valor normal para este periodo. Esto sitúa a esta temporada como el octavo invierno más lluvioso desde 1961.
A pesar de las condiciones climáticas atípicas, Del Campo afirmó que no se registró ninguna ola de frío durante el invierno. Se experimentó un breve periodo frío alrededor de las festividades navideñas; sin embargo, esto no alteró la tendencia general hacia temperaturas más altas.
El portavoz también mencionó que la percepción del frío podría haber sido influenciada por las condiciones meteorológicas adversas durante las fiestas, donde predominaban las lluvias. Sin embargo, los datos indican una clara tendencia hacia inviernos más cálidos en este siglo.
De cara a la primavera meteorológica, que comienza el próximo 20 de marzo, las predicciones sugieren un 60% de probabilidad de que sea más cálida en gran parte del territorio peninsular y hasta un 70% en Baleares. En Canarias y suroeste peninsular se estima una probabilidad del 50%.
No obstante, respecto a las precipitaciones, Del Campo advirtió que no hay una tendencia definida para la mayor parte del país; es decir, hay probabilidades similares tanto para una primavera más lluviosa como para una más seca. Solo en algunas áreas del suroeste peninsular y Canarias existe una ligera inclinación hacia condiciones más secas.
A nivel regional, el invierno mostró un carácter muy cálido en gran parte del este peninsular y zonas interiores como Aragón. Mientras tanto, algunas áreas de Galicia experimentaron temperaturas frías. El inicio del invierno fue marcado por un diciembre cálido seguido por un enero normal y un febrero extremadamente cálido.
A medida que España se prepara para recibir la primavera, queda pendiente observar cómo estas proyecciones climáticas impactarán en la vida cotidiana y en los ecosistemas locales.
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Probabilidad de primavera más cálida en Canarias y suroeste peninsular | 50% - 70% |
| Temperatura media del invierno en España peninsular | 7.6 °C |
| Precipitación media en España peninsular durante el invierno | 323.2 litros/m² |
| Porcentaje de precipitación respecto al promedio normal del trimestre (1991-2020) | 171% |
La primavera apunta a ser más cálida de lo normal, con un 50 a 70% de probabilidad dependiendo de la zona. Sin embargo, no hay una tendencia clara respecto a las precipitaciones, ya que las probabilidades son similares para una primavera más lluviosa o más seca.
El invierno meteorológico fue uno de los más cálidos y húmedos, siendo el noveno más cálido desde 1961 y el tercero más lluvioso del siglo XXI. La temperatura media fue de 7,6°C en la España peninsular.
No hubo ninguna ola de frío significativa durante el invierno, aunque se registró un período frío durante las fiestas navideñas.
Se ha observado que los últimos ocho inviernos han sido más cálidos de lo normal, lo que indica una tendencia clara hacia temperaturas superiores a las medias históricas.
En Canarias y suroeste peninsular hay un 20% de probabilidad de que la primavera sea más fría de lo normal; en otras partes de la península, esta probabilidad es menor.
Diciembre comenzó con temperaturas cálidas, enero fue normal y febrero tuvo un carácter muy cálido, siendo el cuarto febrero más cálido desde 1961.