El conflicto en Irán ha generado una creciente presión sobre el Gobierno español por parte de socios y oposición, quienes critican la falta de medidas concretas para mitigar los efectos económicos. La reciente subida del euríbor al 2,55% afecta especialmente a quienes tienen hipotecas a tipo variable. Aunque el Gobierno planea iniciar contactos con grupos sociales y políticos, las críticas apuntan a que ya es tarde para actuar. Tanto la izquierda como la derecha exigen respuestas más efectivas que simples declaraciones en contra de la guerra. Propuestas como la intervención en mercados esenciales y la reducción del IVA han sido planteadas por diferentes sectores, mientras el PSOE defiende su postura frente a las acusaciones de cinismo político del PP.
La situación económica derivada del conflicto en Irán ha llevado a la oposición y socios del Gobierno a intensificar su presión sobre el Ejecutivo. Este martes, el euríbor alcanzó un 2,55%, marcando la mayor subida diaria en casi dos décadas. Para quienes tienen hipotecas a tipo variable, esto podría traducirse en un incremento de entre 15 y 25 euros mensuales. A pesar de estas alarmantes cifras, el Gobierno aún no ha implementado medidas concretas para mitigar el impacto.
El Ejecutivo ha anunciado que realizará una ronda de contactos con grupos y agentes sociales para discutir posibles soluciones. Sin embargo, tanto la izquierda como la derecha coinciden en que las acciones llegan tarde. La vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, afirmó que existe "un plan de respuesta integral" para abordar las consecuencias económicas del conflicto, aunque este aún no se ha puesto en marcha.
Desde Moncloa, la portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migración, Elma Saiz, enfatizó que "parar la guerra es la mejor medida para proteger tanto la vida como los bolsillos de la gente". No obstante, cada vez son más las voces que consideran insuficiente el simple rechazo a la guerra. La portavoz adjunta de Sumar, Aina Vidal, expresó en el Congreso que "no basta solo con el no a la guerra". Similarmente, Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, criticó al Gobierno por no aprovechar la reciente reunión del Consejo de Ministros para aprobar medidas efectivas.
Los aliados del Gobierno también han manifestado su frustración. Vidal comentó que les habría gustado presentar propuestas inmediatas durante esta semana. Desde Sumar se ha sugerido intervenir en sectores clave como vivienda, energía y transporte. En particular, se plantea un impuesto dirigido a supermercados con ingresos superiores a 100 millones de euros, sugiriendo que esta medida podría complementarse con reducciones en otros impuestos como el IVA sobre productos básicos.
La patronal CEOE respalda la idea de reducir el IVA sin imponer nuevos impuestos a grandes superficies. Antonio Garamendi, presidente de CEOE, argumentó que lo ideal sería una reducción directa del IVA. Esta postura coincide con las demandas formuladas por el PP. Feijóo enfatizó: "Proponemos bajadas de impuestos mientras ellos solo ofrecen eslóganes".
Por otro lado, desde el PSOE se recordó que el PP se abstuvo cuando se planteó bajar el IVA en 2022. Montse Mínguez, portavoz socialista, calificó esto como "una tomadura de pelo" y acusó al PP de cinismo político por bloquear medidas necesarias en momentos críticos.
El Gobierno ha informado que realizará una ronda de contactos con grupos y agentes sociales para discutir medidas concretas, aunque se les critica por llegar tarde a la situación.
La reciente subida del euríbor hasta el 2,55% puede significar un incremento de entre 15 y 25 euros al mes para quienes tienen hipotecas a tipo variable.
Partidos de izquierda y derecha están pidiendo medidas concretas. Por ejemplo, Sumar propone intervenir el mercado de vivienda, energía y transporte, mientras que el PP aboga por bajadas de impuestos.
El Gobierno asegura tener un plan integral para responder a las consecuencias económicas, pero aún no ha implementado medidas específicas, lo que ha generado críticas tanto desde la oposición como desde sus propios socios.
Líderes como Alberto Núñez Feijóo han señalado que los eslóganes no son suficientes para abordar la crisis económica y han instado al Gobierno a tomar acciones reales.