Vox enfrenta tensiones internas, con su líder Santiago Abascal desestimando las críticas de purgados que piden un congreso para discutir el rumbo del partido. Abascal califica estas demandas como "pijadas" y sostiene que los ataques provienen de externos que no soportan el éxito de Vox. Los exmiembros del partido, como Iván Espinosa de los Monteros, argumentan que las decisiones son arbitrarias y piden una reestructuración interna. Sin embargo, fuentes indican que Vox no tiene planes de convocar un congreso hasta 2028. La situación refleja una creciente disidencia en la formación política.
La tensión interna en Vox se intensifica, aunque el líder del partido, Santiago Abascal, insiste en que no hay una lucha interna. Según él, las críticas provenientes de figuras como Javier Ortega Smith y José Ángel Antelo son simplemente “ataques externos” de aquellos que no toleran el éxito de Vox.
Abascal desestima así las voces disidentes dentro del partido, afirmando que los ataques provienen de fuera: “No son ataques internos, son ataques externos de aquellos que están fuera de Vox que ahora denuncian estas cosas porque no soportan que a Vox le vaya bien”. Este mensaje parece dirigido especialmente a los miembros recientemente expulsados.
Las críticas hacia Abascal continúan, con el exlíder del partido en Murcia denunciando en una entrevista en 'RNE' lo que considera “malas artes” y un ambiente teatral donde quienes destacan acaban siendo marginados. “La pregunta que uno se hace es quién está tomando las decisiones porque el mayor órgano de control del partido, que es el Comité Ejecutivo Nacional, no las está tomando porque no hay ningún tipo de votación”, señala.
Ortega Smith también ha expresado su desacuerdo, afirmando: “Aquí no hemos venido a adorar a ningún líder en plan mesiánico”. Esta situación ha llevado a algunos exmiembros del partido a solicitar un congreso para discutir el futuro y la organización interna de Vox. Iván Espinosa de los Monteros ha manifestado: “Creo que es el momento de que Vox celebre un congreso. Cómo nos vamos a relacionar entre nosotros, cómo va a funcionar la organización, en manos de quién está”.
La respuesta desde la dirección del partido ha sido clara y despectiva. José María Figaredo ha minimizado la propuesta de congreso al señalar que esta narrativa proviene del Partido Popular, sugiriendo que Espinosa está siendo utilizado por ellos. “Hay que dejarse de pijadas y de gilipolleces”, declaró Figaredo.
A pesar de las crecientes tensiones y demandas internas, fuentes cercanas al partido han indicado que no tienen planeado celebrar un congreso hasta 2028. La situación sigue generando incertidumbre sobre el futuro político y organizativo de Vox.
Santiago Abascal sostiene que no hay una guerra interna en Vox, sino que las críticas provienen de ataques externos de personas que no soportan el éxito del partido.
Algunos críticos mencionados son Javier Ortega Smith y José Ángel Antelo, quienes han expresado su descontento con la dirección del partido y las decisiones de liderazgo.
Los miembros recientemente expulsados están solicitando un congreso para discutir el rumbo del partido y cómo se toman las decisiones dentro de la organización.
José María Figaredo ha minimizado la importancia de la solicitud del congreso, sugiriendo que es una estrategia del PP y desestimando las preocupaciones como "pijadas".
Fuentes del partido han indicado que no tienen intención de celebrar un congreso hasta 2028.