Vox ha decidido expulsar de manera definitiva a Ortega Smith, exsecretario general del partido, tras su negativa a dejar la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid. La formación considera que su comportamiento constituye una "infracción muy grave", ya que desobedeció una resolución del Comité Ejecutivo Nacional que ordenaba el cambio de portavoz. Además, se ha abierto un expediente disciplinario al exlíder murciano José Ángel Antelo por acciones que comprometen la unidad y lealtad del partido. Esta situación se agrava con acusaciones de Antelo sobre falsificación de firma por parte de Vox, lo cual ha sido desmentido por la organización.
El exsecretario general de Vox, Ortega Smith, ha sido expulsado de manera definitiva del partido tras negarse a renunciar a su cargo como portavocía en el Ayuntamiento de Madrid. Esta decisión se toma bajo la consideración de que ha cometido una “infracción muy grave”, lo que implica la pérdida de su condición de afiliado.
La comunicación oficial del partido revela que el Comité de Garantías concluyó el expediente disciplinario contra Smith debido a su negativa a acatar una resolución del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), que había decidido un cambio en la portavocía del Ayuntamiento. La situación se remonta al 16 de febrero, cuando el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, anunció que el CEN había acordado por unanimidad este cambio.
Fuentes del partido han indicado que Ortega Smith llevó a cabo acciones con la intención de desacatar la decisión del órgano superior del partido, al no reconocer a la nueva portavoz designada y llegar incluso a desautorizar y reprender sus actuaciones.
A pesar de haber perdido su responsabilidad como portavoz, asistió al Pleno del Ayuntamiento y continuó realizando declaraciones públicas reafirmando su desobediencia hacia las decisiones del partido, además de lanzar críticas contra sus órganos directivos y miembros.
No solo Ortega Smith enfrenta problemas. El pasado 26 de febrero, todo el bloque de Vox en la Región de Murcia dimitió para forzar la salida de su presidente, José Ángel Antelo. Una semana después, el partido decidió expulsarlo, exigiéndole que entregue su acta de diputado y renuncie a la portavocía.
Antelo acusó al partido de haber falsificado su firma para retirarle la portavocía, una afirmación que Vox ha desmentido. Rubén Martínez Alpañez, portavoz adjunto en la asamblea murciana, expresó que habían llegado al límite: “Hasta aquí hemos llegado, no podemos aguantar más la situación”.
A raíz de estos acontecimientos, Vox ha abierto un expediente disciplinario contra Antelo por acciones que rompen con el principio de unidad y lealtad, además de incumplir el deber confidencial. Las fuentes indican que comenzó una serie de declaraciones y filtraciones con el objetivo de proteger su permanencia en el cargo y obstaculizar las decisiones legítimas del partido.
Esto incluye la dimisión colectiva del Ejecutivo murciano y su posterior cese como portavoz en la Asamblea, así como las acusaciones sobre falsificación de firma electrónica.
Ortega Smith fue expulsado de Vox por negarse a abandonar la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid, lo que el partido consideró una "infracción muy grave".
Smith desacató decisiones del Comité Ejecutivo Nacional de Vox, desautorizó y reprendió a la nueva portavoz designada, y continuó asistiendo a plenos y haciendo declaraciones públicas que iban en contra de la voluntad del partido.
El exlíder en la Región de Murcia, José Ángel Antelo, también ha sido objeto de un expediente disciplinario tras dimitir junto con el bloque de Vox en esa región para forzar su salida. Se le acusa de romper con el principio de unidad y lealtad dentro del partido.
Antelo ha denunciado que Vox falsificó su firma para retirarle la portavocía, una acusación que el partido desmiente.
Vox ha afirmado que no tolerará faltas de respeto hacia sus afiliados ni hacia los cargos orgánicos e institucionales legítimamente designados.