Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, ha destacado la educación, el empleo y la fiscalidad como pilares fundamentales para reducir la desigualdad y la pobreza en el país. Durante su intervención en el seminario ‘Desigualdad: es hora de actuar’ en Madrid, anunció iniciativas como el Estudio Generaciones del Futuro, que analizará las trayectorias vitales de niños para mejorar políticas públicas. También se impulsarán programas de empleo para beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital. Sánchez enfatizó la necesidad de un sistema fiscal justo y la importancia de fortalecer el empleo como motor de cohesión social, subrayando que los más ricos deben contribuir más a la sociedad.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha enfatizado que la educación, el empleo y la fiscalidad son los pilares fundamentales de la estrategia gubernamental para combatir la desigualdad y la pobreza en España. Durante su intervención en el seminario de alto nivel ‘Desigualdad: es hora de actuar’, celebrado en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Madrid, anunció nuevas iniciativas como el proyecto Estudio Generaciones del Futuro, que busca identificar los factores que generan desigualdad a través del seguimiento de las trayectorias vitales de niños.
Sánchez también destacó programas destinados a fomentar el empleo entre los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital y la creación de un Grupo Intergubernamental de Expertos sobre la Desigualdad, que se presentará en la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre. El evento fue inaugurado por el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, y moderado por la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.
En su discurso, Sánchez subrayó que su visión de sociedad se basa en un “proyecto colectivo” donde cada individuo tiene la oportunidad de alcanzar su máximo potencial independientemente de su origen. Afirmó que “la desigualdad es resultado de decisiones políticas y económicas deliberadas”, advirtiendo que esta situación pone en riesgo no solo el futuro de las nuevas generaciones sino también la salud democrática del país. Citó el Global Inequality Report, que indica que los países con mayor desigualdad enfrentan una erosión significativa de sus instituciones.
El presidente advirtió que “una sociedad desigual es menos libre y más infeliz”, señalando cómo las disparidades económicas están vinculadas a problemas como una peor salud pública y una movilidad intergeneracional limitada. Resaltó que actualmente el 10% más rico acapara más del 50% de los ingresos globales, lo cual calificó como “insostenible e inmoral”.
Para abordar estos desafíos, Sánchez anunció el lanzamiento del Estudio Generaciones del Futuro, un estudio longitudinal liderado por el CSIC y acompañado por el INE y la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia de Presidencia del Gobierno. Este estudio seguirá las vidas de miles de niños desde su infancia hasta la adultez para analizar cómo diversos factores influyen en sus oportunidades. Con este esfuerzo, España se posiciona entre los líderes internacionales en investigaciones sobre desigualdad.
Además, se implementarán programas específicos para mejorar la empleabilidad entre quienes reciben el Ingreso Mínimo Vital. Sánchez afirmó que “España basa sus políticas en datos”, destacando que según la OCDE, un 35% de la desigualdad en ingresos proviene del origen familiar. Por ello, defendió que “la educación pública es clave para garantizar igualdad de oportunidades”.
Sánchez también mencionó que fortalecer el empleo es esencial para cohesionar a la sociedad. Afirmó que España ha demostrado que un crecimiento económico sostenible debe incluir a los trabajadores. En este contexto, recordó cómo durante los últimos siete años ha aumentado significativamente el peso salarial dentro del PIB nacional.
El presidente celebró que España se ha convertido en una economía avanzada con un crecimiento redistributivo notable; sin embargo, hizo hincapié en la necesidad urgente de aumentar los salarios mínimos y mejorar las condiciones laborales mediante negociaciones colectivas efectivas.
El tercer principio mencionado por Sánchez es establecer un sistema fiscal justo que permita redistribuir riqueza. Recordó que España cuenta con impuestos específicos sobre grandes fortunas y otras medidas fiscales diseñadas para combatir la desigualdad. Subrayó que “los más ricos deben contribuir más”, haciendo eco del compromiso español hacia una fiscalidad equitativa a nivel global.
A pesar de los avances logrados hasta ahora —como lo indica una disminución del índice Gini— Sánchez reiteró su compromiso con políticas públicas efectivas ante desafíos tecnológicos emergentes como la inteligencia artificial. Concluyó instando a aquellos con mayores recursos a cumplir con sus responsabilidades fiscales y laborales hacia sus empleados.
El ministro Carlos Cuerpo destacó durante su intervención que España combina buenos resultados económicos con esfuerzos significativos para reducir la desigualdad. Abogó por integrar indicadores relacionados con seguridad económica ante un panorama internacional incierto.
Por su parte, Elma Saiz resaltó los logros recientes en cohesión social gracias a decisiones políticas audaces y al fortalecimiento del sistema de protección social. Sin embargo, reconoció que aún queda mucho trabajo por hacer frente a retos persistentes como las rentas mínimas y el acceso asequible a vivienda.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 30,8 | Índice Gini en 2025 |
| 1,2 millones | Número de alumnos matriculados en Formación Profesional, un 36% más que en 2018 |
| 35% | Porcentaje de la desigualdad de ingresos en España explicada por el origen familiar según la OCDE |
| 66% | Aumento del salario mínimo interprofesional desde 2018 |
Las prioridades del Gobierno son la educación, el empleo y la fiscalidad, que son considerados los tres principios de su estrategia global para reducir la desigualdad y la pobreza en España.
Es un proyecto pionero que seguirá las trayectorias vitales de miles de niños y niñas desde la infancia hasta la edad adulta, analizando cómo las condiciones sociales, económicas y territoriales influyen en su desarrollo y oportunidades.
El Gobierno va a impulsar programas específicos destinados a fomentar el desarrollo de la empleabilidad y el fomento del empleo para las personas beneficiarias del Ingreso Mínimo Vital.
El Gobierno ha implementado impuestos adicionales como el impuesto de solidaridad a las grandes fortunas y otros impuestos sobre entidades financieras, asegurando que los más ricos contribuyan más al sistema fiscal.
Sánchez ha destacado que la desigualdad pone en jaque el futuro de los hijos y afecta negativamente a la democracia, sugiriendo que una sociedad desigual es menos libre, menos productiva y más infeliz.