El rey Carlos III ha declarado que la ley "debe seguir su curso" tras la detención de su hermano, el príncipe Andrés Mountbatten-Windsor, por sospechas de mala conducta en un cargo público. En un comunicado, el monarca expresó su preocupación y reafirmó el compromiso de la Casa Real para cooperar con las autoridades en la investigación. La situación del príncipe Andrés se ha complicado tras revelaciones sobre su relación con Jeffrey Epstein y la retirada de sus títulos nobiliarios. El primer ministro británico, Keir Starmer, también se pronunció sobre el caso, afirmando que todos son iguales ante la ley.
El rey Carlos III ha expresado su postura sobre la detención de su hermano, Andrés Mountbatten-Windsor, quien se encuentra bajo sospecha de mala conducta en un cargo público. En un comunicado emitido por la Casa Real Británica, el monarca subrayó que la ley debe "seguir su curso".
La preocupación del rey es palpable ante las acusaciones que enfrenta su hermano menor. "He recibido con profunda preocupación la noticia sobre Andrew Mountbatten-Windsor y la sospecha de mala conducta en un cargo público", indicó. Aseguró que el proceso será investigado de manera completa y justa por las autoridades competentes, reiterando el apoyo incondicional de la familia real a este procedimiento.
Andrés Mountbatten-Windsor ha visto deteriorarse su situación personal y pública en los últimos meses. El rey Carlos III le retiró todos sus títulos nobiliarios y honores, una decisión que se intensificó tras la divulgación de correos electrónicos por parte del Departamento de Justicia de EE.UU., donde se revelaba que el expríncipe había facilitado documentos sensibles al fallecido Jeffrey Epstein.
En el día de su 66 cumpleaños, Andrés fue detenido en Wood Farm, lugar al que se trasladó después de ser desalojado de la mansión Royal Lodge en Windsor debido a problemas con el pago del alquiler.
Antes de la detención, el primer ministro británico, Keir Starmer, abordó el tema durante una entrevista en la BBC. Starmer afirmó que cualquier persona con información relevante sobre violencia contra mujeres y niñas tiene el deber moral de presentarse ante las autoridades. Cuando se le preguntó si Mountbatten-Windsor debería hablar voluntariamente con la policía británica, enfatizó que todos son iguales ante la ley y nadie está por encima de ella.
La situación actual plantea interrogantes sobre cómo afectará esto a la reputación de la familia real británica y qué pasos seguirán las autoridades en este caso tan mediático.
El rey Carlos III expresó su preocupación por la situación y afirmó que "la ley debe seguir su curso", apoyando un proceso completo y justo para investigar las acusaciones contra su hermano.
El príncipe Andrés Mountbatten-Windsor ha sido detenido bajo sospecha de mala conducta en un cargo público, lo que ha generado una gran atención mediática y pública.
Hace unos meses, el rey Carlos III retiró a su hermano todos los títulos nobiliarios y honores debido a sus controversias y problemas legales.
El primer ministro Keir Starmer afirmó que todos son iguales ante la ley y que cualquier persona con información relevante sobre violencia contra mujeres y niñas tiene el deber de presentarse ante las autoridades.