José Ángel González, director adjunto operativo de la Policía Nacional, ha sido denunciado por una subordinada por presunta agresión sexual, coacciones y lesiones psíquicas. La querella incluye un audio de la agresión y un registro de llamadas y mensajes intimidatorios que el acusado envió a la víctima tras el incidente, que ocurrió en su domicilio oficial. A pesar de las negativas de la mujer, González supuestamente intentó forzarla a mantener relaciones sexuales. Además, se reporta que el comisario Óscar San Juan ofreció una compensación laboral a cambio del silencio de la víctima. La denuncia ha sido admitida a trámite por el Tribunal de Instancia de Madrid y está respaldada por múltiples pruebas documentales.
El director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, enfrenta una grave acusación presentada por una subordinada, quien lo denuncia por presunta agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos. La querella ha sido admitida a trámite por el Tribunal de Instancia de Madrid, donde la víctima describe un patrón de agresiones y amenazas que se prolongaron durante varios meses.
Según el auto judicial al que ha tenido acceso laSexta, el incidente inicial ocurrió el pasado 23 de abril en la vivienda oficial de González, propiedad del Ministerio del Interior. En esa ocasión, el alto mando policial solicitó que la querellante, quien estaba de servicio, lo recogiera en un coche oficial tras su comida con el comisario Óscar San Juan.
Al llegar al domicilio, González le pidió que subiera con él. A pesar de las negativas reiteradas de la mujer, quien expresó su incomodidad y su deseo de regresar a su puesto de trabajo, él insistió en hablar sobre su relación anterior. Según la denuncia, finalmente accedió a subir y allí comenzó una serie de actos no consentidos.
La querella detalla que González le impidió salir del apartamento mediante insultos y presiones para mantener relaciones sexuales. La víctima ha presentado como prueba un audio grabado durante la supuesta agresión. En este relato se menciona que, a pesar de sus constantes rechazos, el DAO habría realizado tocamientos inapropiados.
Después del incidente, la mujer logró escapar y regresó a casa donde sufrió una crisis severa de ansiedad. Sin embargo, ese mismo día recibió 17 llamadas del DAO. Ante su falta de respuesta, González empezó a enviarle mensajes intimidatorios con contenido manipulador y culpabilizador.
En los días siguientes continuó llamándola insistentemente tanto en su teléfono personal como en los números oficiales. En mayo logró comunicarse con ella y le dijo que nunca había experimentado un rechazo como el suyo.
El acoso no cesó; en julio se produjo un intento de coacción por parte del comisario San Juan, quien ofreció a la víctima una compensación laboral a cambio de su silencio sobre los hechos ocurridos. Durante esta conversación, ella dejó claro que lo sucedido tendría consecuencias legales y rechazó cualquier propuesta.
Esa misma semana, debido a la presión emocional sufrida, la víctima fue dada de baja médica por ansiedad. Su querella incluye múltiples pruebas documentales: desde audios hasta informes psicológicos y listas detalladas de llamadas recibidas.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 17 | Llamadas realizadas por el DAO a la víctima el día de la presunta agresión. |
| 23 de abril | Fecha en que ocurrió la presunta agresión. |
El director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, ha sido denunciado por una subordinada por presunta agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos.
La víctima ha incluido un audio grabado durante la presunta agresión, un listado de llamadas y mensajes con el acusado, así como informes psicológicos tras lo ocurrido.
La presunta agresión ocurrió el 23 de abril en el domicilio oficial de José Ángel González.
El DAO supuestamente envió mensajes intimidatorios y manipulativos, incluyendo insultos como "estás gilipollas" o "borrica".
Tras los hechos, la víctima sufrió una crisis de ansiedad severa y recibió una baja médica debido a las consecuencias derivadas de toda la presión que estaba sufriendo.
El comisario Óscar San Juan intentó coaccionar a la víctima mediante una oferta de compensación laboral a cambio de su silencio sobre lo ocurrido con González.