El Partido Popular (PP) ha adoptado diferentes estrategias en su relación con Vox, pasando por fases de cortejo, imitación e incluso ignorancia. Actualmente, el PP se encuentra en una fase de acercamiento, minimizando sus diferencias y buscando puntos en común. La portavoz del PP, Ester Muñoz, y el secretario general, Miguel Tellado, enfatizan la importancia de la responsabilidad en su colaboración. Sin embargo, algunos líderes regionales, como Alfonso Fernández Mañueco de Castilla y León, critican abiertamente a Vox. Además, el PP ha intentado adoptar algunas de las consignas más extremas de Vox para no perder terreno en el espectro político. Esta evolución refleja un intento constante del PP por mantener su relevancia sin ser superado por la derecha radical.
Las relaciones del PP con Vox: un vaivén estratégico
El Partido Popular (PP) parece estar en una búsqueda constante de la fórmula adecuada para manejar su relación con Vox. Actualmente, el PP se encuentra en una fase de cortejo, donde minimizan las tensiones y resaltan sus puntos en común. La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, expresó recientemente: "Yo no sé si usted tiene hermanos, yo tengo tres. Y he discutido en multitud de ocasiones con ellos, pero siguen siendo mis hermanos".
Por su parte, Miguel Tellado, secretario general del PP, destacó que "hay más cosas que nos unen al PP y a Vox que cuestiones que nos separan". Aunque estos elogios pueden no ser siempre tan efusivos, el mensaje es claro: buscar un entendimiento con el partido de extrema derecha.
Fernando López Miras, presidente de la Región de Murcia, subrayó la importancia de la responsabilidad en la relación entre ambos partidos: "Si se prioriza la estabilidad en los gobiernos con esa responsabilidad, tampoco habrá problema". Esta postura contrasta con la estrategia adoptada por Alfonso Fernández Mañueco, candidato del PP en Castilla y León, quien ha optado por enfrentarse a Vox. "Sus políticas fueron un fracaso. Un fracaso a veces sonoro", afirmó Mañueco.
Este cambio de actitud es notable considerando que Mañueco fue uno de los primeros en abrir las puertas a un gobierno autonómico con Vox. Ahora cuestiona abiertamente su capacidad para gobernar: "¿Vox tiene personas preparadas para gobernar?" planteó.
A lo largo de este proceso, el PP también ha pasado por una fase de imitación hacia Vox. Esto se ha manifestado al rodearse de agitadores como Vito Quiles, vinculados a actos ultraderechistas y adoptar consignas propias del partido liderado por Santiago Abascal. Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, llegó a afirmar: "La nacionalidad española no se regala; se merece".
En otro giro estratégico, el PP ha intentado también ignorar a Vox en algunos momentos, evitando incluso mencionarlos directamente. Feijóo expresó su deseo de formar un gobierno en solitario para evitar "intermediarios que cobren la comisión de sus votos". Esta metamorfosis constante refleja el esfuerzo del PP por no ceder demasiado espacio a Vox por su flanco derecho.
El PP ha pasado a una fase de cortejo con Vox, donde intentan minimizar sus rencillas y destacar las similitudes entre ambos partidos.
Alfonso Fernández Mañueco, el candidato de Castilla y León, ha optado por enfrentarse a Vox, cuestionando su capacidad de gestión y calificando sus políticas como un fracaso.
El PP ha experimentado varias fases en su relación con Vox: desde imitar sus consignas hasta intentar ignorarlos completamente para evitar que les quiten espacio por la derecha.
Líderes del PP han expresado que hay más cosas que los unen a Vox que las que los separan, enfatizando la importancia de la responsabilidad en su relación.