La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, enfrenta críticas por su manejo del caso de acoso en Móstoles, donde la exconcejala denunciará al PP como persona jurídica. Mientras Ayuso defiende al alcalde Manuel Bautista, acusándolo de ser víctima de un complot, se le reprocha un doble rasero en comparación con su reacción ante casos similares del PSOE. La exconcejala se siente afectada por la respuesta del PP y planea presentar una querella que también incluiría a altos dirigentes del partido por coacciones. Este escándalo resalta las contradicciones en la postura de Ayuso sobre la presunción de inocencia y su tratamiento de denuncias de acoso sexual.
La exconcejala de Móstoles denunciará al PP de Madrid como persona jurídica por el acoso sexual y laboral que afirma haber sufrido a manos del alcalde, Manuel Bautista. Esta acción legal se presentará en los próximos días, según ha informado su defensa a laSexta. Mientras tanto, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, continúa mostrando un doble rasero en este asunto: parece que solo hay presunción de inocencia para aquellos que están en su círculo cercano.
Los abogados de la exconcejala están trabajando en la querella, que planean presentar a finales de esta semana o la próxima. La situación emocional de su clienta es delicada, ya que se encuentra muy afectada por las reacciones del PP desde que estalló el escándalo. Por ello, consideran que el partido podría tener responsabilidad penal debido a las conductas de acoso perpetradas por una persona con facultades directivas. La acción también incluiría denuncias contra el propio alcalde y contra altos dirigentes del PP en Madrid, como Alfonso Serrano y Ana Millán, por coacciones.
Ayuso defendió este domingo al alcalde de Móstoles, afirmando que es víctima de un caso orquestado para desprestigiarlo: “se busca desguazar la vida de una persona y luego, cuando el juez decida, pedir disculpas o no”. Sin embargo, cuando se trata de denuncias de acoso sexual relacionadas con el PSOE, como en el caso Salazar, Ayuso no dudó en emitir juicios sin esperar a la decisión judicial: “Las verdaderas víctimas de violencia son las que estaban en el entorno de Salazar y Moncloa”. En este contexto, insistió sobre los episodios de acoso sexual ocurridos en Moncloa y los abusos sexuales vinculados a su Gobierno.
Ayuso ha reclamado prudencia respecto a su pareja, argumentando que “no ha habido juicio” ni “sentencia”, pero esta misma cautela no aplica cuando habla sobre supuestos casos de corrupción del Gobierno central, donde ha manifestado que "ya no queda nada por corromper". Para ella, su pareja es víctima de un complot organizado y está enfrentando lo que califica como una “operación de Estado” sin poder defenderse adecuadamente porque se le han vulnerado sus derechos.
Ayuso sostiene que Hacienda está persiguiendo a su pareja, quien enfrenta una “inspección fiscal salvaje”, incluso después de que González Amador haya reconocido delitos fiscales. Por otro lado, cuando menciona a José Luis Rodríguez Zapatero, cambia radicalmente el tono e insinúa corrupción relacionada con el caso Plus Ultra. Para él sí exige una inspección fiscal: “¿Dónde está Hacienda? ¿Dónde está la Agencia Tributaria y dónde está el señor Zapatero dando explicaciones?”. Cabe destacar que el expresidente asegura haber declarado toda su actividad privada ante Hacienda y actualmente no está siendo investigado.
La exconcejala de Móstoles ha denunciado al alcalde Manuel Bautista por acoso sexual y laboral, y también planea presentar una querella contra el PP de Madrid como persona jurídica.
Isabel Díaz Ayuso sostiene que el alcalde es víctima de un caso fabricado para desprestigiarlo y critica la forma en que se manejan los casos de acoso según la afiliación política de los involucrados.
Ayuso parece aplicar un doble rasero, mostrando presunción de inocencia para su entorno mientras sentencia rápidamente en casos relacionados con el PSOE, como el caso Salazar.
Los abogados están ultimando una querella que incluiría responsabilidades penales no solo contra el alcalde, sino también contra otros dirigentes del PP de Madrid por coacciones.
Ayuso afirma que su pareja está siendo víctima de una "inspección fiscal salvaje" y un complot organizado, a pesar de que su pareja ha reconocido delitos fiscales.