El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha alertado sobre un "momento grave" tras la expiración del Nuevo Tratado START, que eliminó los límites vinculantes sobre las armas nucleares entre EE.UU. y Rusia. Este tratado, firmado en 2010, había establecido restricciones en el número de ojivas nucleares y medidas de verificación para prevenir desconfianzas y errores de cálculo. Guterres destacó que por primera vez en más de 50 años, el mundo enfrenta un escenario sin controles legales sobre los arsenales nucleares de estas potencias, que poseen el 90% de las armas nucleares globales. A medida que aumentan las tensiones geopolíticas, instó a ambos países a reanudar negociaciones para establecer un nuevo marco de control armamentístico que garantice la seguridad internacional.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha señalado que la expiración del Nuevo Tratado START marca un «momento grave» para la paz y la seguridad a nivel internacional. Este tratado, que regulaba las armas nucleares estratégicas de Estados Unidos y Rusia, ha dejado de tener vigencia, lo que elimina los límites vinculantes en un contexto de creciente tensión global.
En una declaración emitida al finalizar el tratado a medianoche del jueves, Guterres advirtió que el mundo se adentra en un territorio inexplorado, sin restricciones legales sobre los arsenales nucleares de ambos países, que concentran juntos el 90% de las armas nucleares del planeta. «Por primera vez en más de medio siglo, nos enfrentamos a un mundo sin límites vinculantes sobre los arsenales nucleares estratégicos», enfatizó.
El Nuevo Tratado START, oficialmente conocido como Tratado sobre medidas para la reducción y limitación de las armas estratégicas ofensivas, fue firmado en 2010 y comenzó a aplicarse en 2011. Este acuerdo establecía un límite de 1550 ojivas nucleares estratégicas desplegadas por cada parte y regulaba los sistemas vectores, como misiles balísticos intercontinentales y bombarderos pesados.
Guterres destacó que décadas de acuerdos sobre control de armas nucleares han sido fundamentales para prevenir catástrofes y reducir los arsenales globales. Afirmó: «A lo largo de la Guerra Fría y después de ella, el control de las armas nucleares entre estos gobiernos ayudó a prevenir catástrofes», subrayando que estos marcos crearon estabilidad y evitaron errores fatales.
No obstante, el Secretario General alertó que el colapso de este sistema llega en un momento crítico, con tensiones geopolíticas en aumento y un riesgo elevado del uso de armas nucleares «el más alto en décadas».
A pesar del escenario preocupante, Guterres también vio este momento como una oportunidad para concebir nuevos mecanismos de control armamentista adaptados a las cambiantes condiciones de seguridad. Celebró las declaraciones recientes de los presidentes de Estados Unidos y Rusia reconociendo los peligros asociados con una nueva carrera armamentística nuclear.
«El mundo espera ahora que la Federación Rusa y los Estados Unidos traduzcan sus palabras en acciones», instó Guterres, llamando a ambas naciones a reanudar las negociaciones «sin demora» para establecer un marco sucesor que restablezca límites verificables, reduzca riesgos y potencie la seguridad mundial.
| Concepto | Cifra |
|---|---|
| Porcentaje de armas nucleares del mundo en posesión de EE.UU. y Rusia | 90% |
| Límite de ojivas nucleares estratégicas por parte | 1550 |
| Años desde la firma del Nuevo Tratado START | 16 años (2010-2026) |
| Número de décadas de acuerdos de control de armas mencionadas | Más de 5 décadas |
António Guterres, Secretario General de la ONU, advirtió que la expiración del Nuevo Tratado START representa un «momento grave» para la paz y la seguridad internacionales, ya que se eliminan los límites vinculantes sobre las armas nucleares estratégicas de Estados Unidos y Rusia.
Sin límites vinculantes, el mundo entra en un territorio desconocido donde aumenta el riesgo de errores de cálculo y posibles catástrofes, ya que ambos países poseen el 90% de las armas nucleares del mundo.
El Nuevo Tratado START, firmado en 2010, limitaba a 1550 el número de ojivas nucleares estratégicas desplegadas por cada parte e imponía restricciones a los sistemas vectores, además de incluir medidas de verificación para reducir desconfianza.
Guterres destacó que décadas de acuerdos sobre control de armas nucleares han sido cruciales para prevenir catástrofes y reducir arsenales nucleares, creando estabilidad y evitando errores devastadores.
A pesar del colapso del sistema de restricción, Guterres mencionó que esto ofrece una oportunidad para imaginar un nuevo control de armas adaptado a un entorno de seguridad cambiante.
Guterres instó a ambos países a volver a las negociaciones sin demora y acordar un marco sucesor que restablezca límites verificables y reduzca los riesgos para la seguridad mundial.