Todos los diputados de Izquierda Unida han firmado una iniciativa en el Congreso para que el Ministerio del Interior aclare si investiga el acoso y las amenazas de la extrema derecha hacia periodistas. Encabezada por Enrique Santiago, la propuesta solicita detalles sobre las medidas adoptadas para proteger a los comunicadores ante estos ataques, que han aumentado en frecuencia y gravedad. IU destaca que esta ola de violencia representa una amenaza a la libertad de prensa y se ha intensificado con el ascenso de grupos de extrema derecha. La iniciativa también busca saber si se han trasladado estas preocupaciones a la Fiscalía para tomar acciones urgentes.
Todos los miembros de Izquierda Unida han respaldado una iniciativa parlamentaria que fue registrada recientemente en el Congreso. Este documento busca obtener información sobre las “medidas urgentes” que el Ministerio del Interior podría haber implementado para salvaguardar a los profesionales de la comunicación frente al acoso y las amenazas de muerte provenientes de grupos vinculados a la extrema derecha.
La propuesta, liderada por Enrique Santiago, portavoz de IU en la Cámara Baja, cuenta con el apoyo de otros diputados como Toni Valero, Francisco Sierra, Engracia Rivera, Nahuel González y Fèlix Alonso. En ella se solicita al ministerio dirigido por Fernando Grande-Marlaska que aclare si ha comenzado alguna investigación para identificar a los responsables de estos ataques reiterados.
Además, la iniciativa plantea preguntas específicas sobre si el Ministerio del Interior ha comunicado a la Fiscalía la necesidad de adoptar medidas urgentes para proteger a los periodistas ante estas situaciones de acoso y persecución. La formación política subraya que esta violencia representa una “amenaza directa” a la libertad de prensa y al ejercicio democrático del periodismo.
Izquierda Unida señala que esta “creciente ola de acoso y violencia contra periodistas” está alimentada por grupos extremistas y amplificada en redes sociales. Según su análisis, este fenómeno ha evolucionado de ser una táctica marginal a convertirse en una estrategia sistemática destinada a silenciar voces críticas y controlar el relato informativo.
El texto también enfatiza que el acoso no se limita únicamente a figuras mediáticas ni es un problema exclusivo de España. Los ataques se dirigen tanto a periodistas reconocidos como a reporteros locales y comunicadores independientes. A nivel europeo, en la última década, la Plataforma para la Seguridad de los Periodistas del Consejo de Europa ha emitido más de 2.000 alertas sobre amenazas graves hacia medios y profesionales del sector.
Izquierda Unida advierte que estas acciones han trascendido el ámbito digital; lo que antes era un acoso virtual ahora incluye intentos de intimidación en espacios públicos y señalamientos directos por parte de políticos de extrema derecha desde instituciones oficiales. Los diputados destacan que esta escalada coincide con el auge electoral de Vox y su entrada en diversas instituciones locales y autonómicas.
Los sindicatos CCOO y UGT, junto con la Federación de Sindicatos de Periodistas (FESP) y la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), han exigido una respuesta inmediata por parte de las instituciones ante este aumento alarmante en las amenazas dirigidas contra periodistas, especialmente aquellas provenientes del extremismo político.
Todos los diputados y diputadas de Izquierda Unida han firmado una iniciativa parlamentaria para que el Ministerio del Interior detalle si investiga el acoso y las amenazas de la extrema derecha a periodistas, así como si ha trasladado esta información a la Fiscalía.
El objetivo es conocer las medidas urgentes que ha puesto en marcha el Ministerio del Interior para proteger a los profesionales de la comunicación ante episodios de acoso, persecución y amenazas de muerte por parte de grupos vinculados a la extrema derecha.
Se menciona una creciente ola de acoso y violencia contra periodistas, que incluye insultos, amenazas, campañas de desprestigio, confrontaciones físicas en espacios públicos y una normalización peligrosa de la violencia política.
Los sindicatos CCOO y UGT, así como la Federación de Sindicatos de Periodistas (FESP) y la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), han solicitado una respuesta inmediata ante el incremento de amenazas y campañas de odio dirigidas contra periodistas.
Izquierda Unida señala que estos ataques forman parte de una ofensiva reaccionaria más amplia que no solo afecta a informadores, sino también a activistas por derechos LGTBIQ+ o del movimiento feminista. Además, vinculan el aumento del acoso con el ascenso electoral del partido Vox.