Greenpeace ha exigido a la Unión Europea que desarrolle un plan para abandonar los combustibles fósiles y deje de importar gas de Trump y Putin, en el contexto del Día Mundial por la Reducción de Emisiones de CO2. La organización destaca que las emisiones de gases de efecto invernadero en España no están disminuyendo al ritmo necesario, lo que pone en peligro los objetivos climáticos del país. Greenpeace señala que triplicar la explotación petrolera en Venezuela generaría emisiones equivalentes a las de toda la industria marítima global, mientras que quemar las reservas de Groenlandia podría igualar las emisiones españolas durante 40 años. La ONG insta a políticas más estrictas para reducir las emisiones en todos los sectores y llama a una transición hacia energías renovables autóctonas.
Greenpeace exige un cambio radical en la política energética
En el marco del Día Mundial por la Reducción de Emisiones de CO2, Greenpeace ha lanzado un contundente llamado a la acción, instando a los gobiernos a implementar planes concretos para abandonar los combustibles fósiles. La organización subraya que estos son responsables del cambio climático y sus devastadores efectos, que incluyen olas de calor extremas, sequías, incendios e inundaciones.
Las cifras son alarmantes: las emisiones globales de combustibles fósiles alcanzaron un nuevo récord en 2025, con un incremento del 1,1% hasta llegar a 38.100 millones de toneladas de CO2. En Europa, se registró un aumento del 0,4%. En España, las proyecciones indican una ligera variación en las emisiones totales, oscilando entre una reducción del 0,2% y un aumento del 0,6%. Esta falta de progreso pone en peligro el objetivo gubernamental de reducir las emisiones en un 32% para 2030 respecto a los niveles de 1990.
Para alcanzar este objetivo ambicioso, es imperativo que las emisiones disminuyan al menos un 6% cada año. Greenpeace señala que la electrificación y la inversión en energías renovables como la solar y eólica son esenciales para lograr esta meta. Además, la organización reclama al Gobierno central y a las administraciones locales que implementen políticas adicionales para reducir las emisiones en sectores clave como movilidad, industria y gestión de residuos.
Pedro Zorrilla Miras, coordinador de la campaña contra el cambio climático de Greenpeace, enfatiza: “Necesitamos nuevas políticas que complementen el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima. Este plan no es suficiente; exigimos un programa claro para abandonar los combustibles fósiles”.
El desafío global de limitar el calentamiento a 1.5ºC se complica cada vez más. Actualmente quedan alrededor de 170.000 toneladas de CO2 disponibles antes de alcanzar este umbral crítico. Según Zorrilla Miras, “cada décima de grado adicional implica más desastres climáticos: más inundaciones, más incendios forestales y más sufrimiento humano”.
A medida que surgen tensiones geopolíticas, la administración Trump ha intentado revitalizar el sector de los combustibles fósiles, lo cual representa un riesgo significativo tanto para el clima como para la estabilidad democrática mundial.
Groenlandia:
Venezuela:
A medida que la Unión Europea evalúa su respuesta ante la política exterior estadounidense y toma medidas contra Rusia —como la reciente prohibición de importar gas ruso— Greenpeace insta a renunciar al compromiso con energía estadounidense por valor de 750.000 millones de dólares para 2028 y suspender negociaciones con proveedores estadounidenses.
Francisco del Pozo, responsable de la campaña contra los combustibles fósiles en Greenpeace, concluye: “La era de los combustibles fósiles debe llegar a su fin para evitar consecuencias catastróficas. La alternativa es clara: avanzar hacia energías renovables justas y sostenibles”.
Más de 80 países apoyaron en la COP30 llevar adelante un plan para abandonar los combustibles fósiles. La Primera Conferencia Internacional para el Abandono Justo se celebrará en Colombia el próximo abril.
"La seguridad y prosperidad futuras dependen crucialmente de decisiones valientes hoy", añade Del Pozo.
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Emisiones anuales equivalentes a toda la industria marítima mundial por triplicar la explotación de petróleo en Venezuela | 729 millones de toneladas de CO2 equivalente |
| Emisiones equivalentes a las de toda España durante 40 años si se quemasen las reservas de gas y petróleo de Groenlandia | No especificada (referente a 31.400 millones de barriles) |
| Aumento global de emisiones en 2025 | 1,1% hasta un total de 38.100 millones de toneladas de CO2 |
| Aumento europeo de emisiones en 2025 | 0,4% |
| Emisiones totales en España (cambio estimado) | -0,2% a +0,6% |
| Cantidad máxima que los consumidores españoles gastaron en gas estadounidense en 2025 | 1.180 millones de euros |
Greenpeace reclama un plan para abandonar los combustibles fósiles y que la Unión Europea deje de comprar gas a Trump y Putin, argumentando que estos combustibles son la principal causa del cambio climático.
Triplicar la explotación de petróleo en Venezuela supondría una emisión anual equivalente a toda la industria marítima mundial.
Si se quemasen las reservas de gas y petróleo de Groenlandia, las emisiones equivaldrían a las de toda España durante 40 años, lo que representa un grave riesgo para el clima global.
El Gobierno español tiene como objetivo reducir las emisiones en un 32% con respecto a 1990 para 2030. Para cumplir con este objetivo, se requiere una reducción mínima del 6% anual.
Greenpeace sugiere inversiones en energía solar y eólica, electrificación de sectores económicos y políticas adicionales para reducir emisiones en movilidad, producción industrial, edificios, agricultura y gestión de residuos.
Greenpeace advierte que cada décima de grado adicional en temperatura puede traducirse en más impactos del cambio climático, incluyendo desastres ecológicos, olas de calor, sequías e inundaciones.
Greenpeace critica la creciente dependencia del gas estadounidense y exige a la Unión Europea que renuncie al compromiso de importar energía estadounidense por valor de 750.000 millones de dólares para 2028.
Se celebrará en Colombia la Primera Conferencia Internacional para el Abandono Justo de los Combustibles Fósiles el 28 y 29 de abril, donde se espera que los países alineen sus políticas hacia una transición energética sostenible.