La situación en Yemen se agrava, con un aumento alarmante de la mortalidad infantil y una crisis humanitaria inminente. Julien Harneis, coordinador de la ONU en el país, advierte que la inestabilidad política y los problemas económicos están complicando la ayuda a millones de yemeníes que enfrentan hambre y enfermedades. Más de 20 millones de personas sufrirán inseguridad alimentaria severa en los próximos meses, y el colapso del sistema sanitario es inminente. La detención continua de personal de la ONU por los hutíes también dificulta la asistencia humanitaria. Se prevé que la situación empeore significativamente en 2026 si no se implementan medidas políticas efectivas.
La situación en Yemen se vuelve cada vez más crítica, con un aumento de la inestabilidad política y problemas económicos que complican la asistencia a las personas vulnerables. Según el coordinador residente y humanitario de la ONU en el país, Julien Harneis, esta crisis afecta gravemente a quienes sufren hambre, enfermedades y desplazamientos.
Harneis expresó su preocupación al afirmar: “Los niños están muriendo y la situación va a empeorar”. Su temor radica en que las cifras de mortalidad y morbilidad podrían incrementarse drásticamente el próximo año sin una intervención adecuada.
Este alarmante aviso se produce en el contexto de tensiones políticas recientes, donde fuerzas del Consejo de Transición del Sur (STC) intentaron expandir su influencia en las provincias orientales de Hadramout y Al Mahra. Sin embargo, dicha expansión fue revertida por fuerzas leales al Gobierno respaldado por Arabia Saudí.
La complejidad de la situación se intensifica tras más de una década de conflicto entre los hutíes, que controlan Saná, y el Gobierno reconocido internacionalmente con sede en Adén. Harneis describió la reciente inestabilidad en Adén como “extraordinariamente complicada”, destacando cómo el control territorial puede cambiar rápidamente.
Apenas cuatro semanas después de que el STC anunciara haber disuelto su movimiento desde Riad, continuaron las manifestaciones en Adén desafiando esa afirmación. “La confusión es evidente”, comentó Harneis, subrayando la falta de claridad sobre quién realmente controla las áreas disputadas.
El enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, advirtió ante el Consejo de Seguridad que esta agitación política pone de manifiesto lo rápido que puede desmoronarse la estabilidad sin un proceso político inclusivo que busque poner fin a la guerra.
Las cifras son preocupantes: más de 20 millones de yemeníes, alrededor del 50% de la población, enfrentan inseguridad alimentaria severa. Harneis anticipó que “la situación podría empeorar significativamente para 2026”.
Además, el sistema sanitario del país está al borde del colapso. Más de 450 centros médicos han cerrado sus puertas y miles más están en riesgo debido a la falta de financiación. La vacunación infantil también se ha visto afectada; solo dos tercios de los niños están completamente inmunizados debido a problemas logísticos.
“Con las decisiones económicas y políticas actuales, la inseguridad alimentaria seguirá empeorando”, afirmó Harneis. A pesar de estas dificultades, los socios humanitarios lograron proporcionar asistencia alimentaria a 3.4 millones de personas el año pasado.
A lo largo de su historia en Yemen desde los años 60, la ONU ha trabajado para proteger a los más vulnerables. Sin embargo, Harneis lamentó que “en los últimos dos años hemos visto un colapso inexplicable”, lo cual impacta negativamente en los esfuerzos humanitarios.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 20 millones | Yemeníes que se enfrentarán a grave inseguridad alimentaria el próximo mes. |
| 69 | Miembros del personal de la ONU que siguen detenidos. |
| 450 | Centros de salud que ya han cerrado en Yemen. |
| 3.4 millones | Personas a las que se les prestó asistencia alimentaria el año pasado. |
Julien Harneis, coordinador residente y humanitario de la ONU en Yemen, advierte que los niños están muriendo y que la situación va a empeorar debido a la inestabilidad política y los problemas económicos relacionados con la guerra.
Más de 20 millones de yemeníes, aproximadamente la mitad de la población, se enfrentarán a una grave inseguridad alimentaria el próximo mes, y decenas de miles podrían estar en condiciones similares a las de una hambruna.
El sistema sanitario del país está colapsando, con más de 450 centros cerrados y miles más en riesgo de perder financiación. Solo dos tercios de los niños yemeníes están completamente inmunizados debido a la falta de acceso.
La crisis se debe a más de una década de combates entre las fuerzas lideradas por los hutíes y el Gobierno reconocido internacionalmente, además de la detención continua del personal de la ONU y trabajadores diplomáticos por parte de los rebeldes hutíes.
A pesar de las restricciones, los socios de la ONU prestaron asistencia alimentaria a 3,4 millones de personas el año pasado, además de apoyo durante inundaciones y brotes de enfermedades.