Estados Unidos ha delineado un plan para Venezuela en tres fases, según el secretario de Estado Marco Rubio. La primera fase se centra en la estabilización del país a través del control y venta del petróleo almacenado, con beneficios destinados a un fondo para el pueblo venezolano. La segunda fase busca garantizar el acceso justo al mercado para empresas estadounidenses y occidentales, impulsando también una reconciliación política que incluya la liberación de presos opositores. Finalmente, la tercera fase contempla una transición política, dejando la responsabilidad de transformar el país al pueblo venezolano. Aunque no se ha proporcionado un calendario específico, se sugiere que el proceso podría desarrollarse en semanas.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha expuesto este miércoles un plan que detalla las tres fases que Estados Unidos tiene en mente para Venezuela. La prioridad inicial, como era de esperar, se centra en el petróleo. Posteriormente, se abordará la liberación de presos opositores y, eventualmente, una transición política.
Rubio ha señalado que el objetivo del plan es lograr estabilidad, recuperación y transición. Este proceso comenzaría con la estabilización del país tras la captura del líder Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, seguido de una supervisión de la recuperación nacional y finalmente una transición política.
“El primer paso es estabilizar el país”, afirmó Rubio, quien enfatizó que “no queremos que caiga en el caos”. Actualmente en ejecución, esta fase implica tomar control del petróleo almacenado en Venezuela para su venta en mercados internacionales a precios competitivos.
Los ingresos generados por estas ventas serán depositados en un fondo administrado por Estados Unidos, destinado supuestamente al pueblo venezolano. Sin embargo, no se han proporcionado detalles sobre cómo se llevará a cabo la distribución ni los plazos para hacerlo efectivo.
Rubio describió esta operación como sin precedentes: “Tomaremos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo. Los venderemos a precios de mercado y no con los descuentos que recibía Venezuela”, subrayó. Aseguró que los fondos se manejarán con un enfoque internacional hacia la transparencia y el bienestar ciudadano: “Ese dinero se gestionará para beneficiar al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen”, concluyó.
La segunda fase está destinada a lo que Rubio denomina recuperación, donde se busca garantizar que las empresas estadounidenses y occidentales tengan acceso al mercado venezolano de manera justa.
Añadió que durante esta etapa también se fomentará un marco de reconciliación política. “Al mismo tiempo, comenzaremos a impulsar el proceso de reconciliación nacional en Venezuela, permitiendo que las fuerzas opositoras sean amnistiadas y liberadas de prisión o repatriadas al país para empezar a reconstruir la sociedad civil”, explicó Rubio.
Finalmente, Rubio mencionó que la tercera fase será la transición, aunque no ofreció detalles específicos sobre cómo se desarrollará. No obstante, destacó que “al final, será responsabilidad del pueblo venezolano transformar su país”. Aunque no proporcionó un calendario exacto, fuentes cercanas a la Casa Blanca sugieren que este proceso podría llevar “semanas, no meses”.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 30-50 millones | Cantidad de barriles de petróleo que EE.UU. planea tomar de Venezuela. |
| Precio de mercado | Tipo de precio al que se venderá el petróleo venezolano en los mercados internacionales. |
| Semanales | Tiempo estimado para el proceso de transición según fuentes de la Casa Blanca. |
Las tres fases son: 1) Estabilización, que incluye el control del petróleo almacenado en Venezuela; 2) Recuperación, que garantiza acceso al mercado venezolano para empresas estadounidenses y occidentales, así como la amnistía y liberación de opositores; 3) Transición, donde se espera que el pueblo venezolano tome la responsabilidad de transformar su país.
La primera fase implica tomar el control del petróleo ya almacenado en Venezuela para venderlo en los mercados internacionales a precio de mercado. Los beneficios se depositarán en un fondo gestionado por EEUU destinado supuestamente al pueblo venezolano.
En la segunda fase, se busca garantizar que las empresas estadounidenses y occidentales tengan acceso al mercado venezolano de manera justa, además de impulsar un marco de reconciliación política y liberar a opositores encarcelados.
El objetivo de la tercera fase es facilitar una transición política, aunque se menciona que será responsabilidad del pueblo venezolano transformar su país.
No se ha ofrecido un calendario específico, pero fuentes de la Casa Blanca han indicado que se habla de un proceso que podría durar "semanas, no meses".