La Comisión Estatal contra la Violencia en el Deporte ha declarado de alto riesgo tres partidos de la Copa del Rey de fútbol: Real Ávila-Rayo Vallecano, CD Ebro-Osasuna y CD Extremadura-Sevilla FC. Esta medida implica que los clubes deberán implementar medidas de seguridad adicionales, como un control más estricto en la venta de entradas y la separación de aficiones en los estadios. Además, las fuerzas de seguridad aumentarán su presencia para garantizar la seguridad durante estos encuentros deportivos.
La Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha tomado una decisión importante al declarar de alto riesgo tres partidos de la Copa del Rey de fútbol. Esta medida busca garantizar la seguridad en los eventos deportivos y proteger a los asistentes.
Los encuentros afectados son: Real Ávila contra Rayo Vallecano, programado para el 4 de diciembre de 2025; CD Ebro frente a CA Osasuna, que se jugará el 2 de diciembre de 2025; y CD Extremadura contra Sevilla FC, también el 4 de diciembre de 2025.
La declaración de alto riesgo implica que los clubes deben implementar medidas adicionales en sus sistemas de venta de entradas, así como asegurar la separación adecuada entre las aficiones dentro de los estadios. También se establece un control riguroso en los accesos a los recintos deportivos.
Por su parte, las fuerzas de seguridad aumentarán sus despliegues preventivos, centrándose especialmente en la vigilancia de las hinchadas. Esta coordinación con todos los operadores involucrados es esencial para asegurar el buen desarrollo del evento y la protección de todos los presentes.
Los partidos declarados de alto riesgo son: Real Ávila contra Rayo Vallecano, CD Ebro contra Osasuna y CD Extremadura contra Sevilla FC.
La declaración de alto riesgo obliga a los clubes a adoptar medidas de seguridad adicionales, como el control en la venta de entradas, la separación de las aficiones dentro del estadio y un mayor control en los accesos al recinto deportivo.
Las fuerzas de seguridad refuerzan sus despliegues preventivos, especialmente en la vigilancia de las hinchadas, coordinándose con todos los operadores implicados en la celebración del evento deportivo y la protección de los asistentes.