Juan Carlos I, en una entrevista con 'France 3', ha afirmado no arrepentirse de su reinado ni tener remordimientos, aunque reconoce que tendría más cuidado si pudiera empezar de nuevo. El rey emérito atribuye su abdicación a razones "físicas" y destaca la importancia de que un monarca esté en buena forma para desempeñar su papel. Su popularidad se desplomó tras varios escándalos, lo que llevó a su decisión de abdicar en 2014 en favor de su hijo, Felipe VI. Juan Carlos también reflexionó sobre la presión constante que enfrenta un rey y cómo eso impacta su comportamiento.
Juan Carlos I ha ofrecido una entrevista reveladora a 'France 3', donde aborda sin tapujos su trayectoria como rey, su relación con Francisco Franco y su posterior exilio. Esta conversación se produce en el contexto de la reciente publicación de su libro de memorias, titulado 'Reconciliación', que llegó a las librerías francesas a principios de noviembre y estará disponible en España en diciembre.
Durante la entrevista, el periodista inquirió sobre los aspectos más pesados de su legado. Preguntó si eran más significativos los “regalos” o los “asuntos del corazón”. A lo que Juan Carlos I respondió: “Creo que en España, el dinero es más importante que...”, matizando que, en general, “todo es malo”.
El entrevistador también destacó una frase de su libro: “un rey no es un linaje”, cuestionando si era consciente de la constante vigilancia a la que está sometido un monarca. Juan Carlos recordó una advertencia de su padre durante su infancia: “Rey, recuerda, incluso en el baño te ven”. Reconoció haber olvidado esta lección en ocasiones, pero afirmó con firmeza que no siente arrepentimiento por sus acciones pasadas.
La conversación dio un giro hacia su abdicación, un evento marcado por la caída de su popularidad tras varios escándalos. El 18 de junio de 2014, Juan Carlos I decidió abdicar en favor de su hijo Felipe VI, con quien ha mantenido relaciones tensas desde entonces. En este sentido, el rey emérito explicó que las razones detrás de su decisión fueron principalmente “físicas”.
“Una razón es la abdicación física o política y otra cuestión es la mentalidad que debe tener un rey. Creo que un rey debe ser físicamente fuerte y estar físicamente preparado. No me imagino a un rey con muletas o con problemas de salud como los míos”, comentó. En ese momento, sugirió a su hijo asumir el trono ya que consideraba que él estaba mejor preparado para ello.
Así concluye una entrevista donde Juan Carlos I reflexiona sobre sus decisiones y el peso del pasado en su vida como monarca.
No, Juan Carlos I ha afirmado que no se arrepiente ni tiene remordimientos sobre su reinado.
Juan Carlos I mencionó razones "físicas" y políticas para su abdicación, indicando que un rey debe ser físicamente fuerte y estar preparado.
Su popularidad se desplomó gradualmente después de varios escándalos, lo que llevó a su abdicación en 2014.
Las relaciones entre Juan Carlos I y Felipe VI han sido tensas desde la abdicación.
Juan Carlos I destacó que un rey debe ser un modelo a seguir y estar siempre consciente de que está bajo observación constante.