El debate sobre el reparto de menores migrantes en España se intensifica, especialmente entre el PSOE y el PP. El Partido Popular enfrenta una contradicción al solicitar que los tribunales detengan la norma de acogida mientras sus comunidades, como Ceuta y Baleares, buscan beneficiarse de ella debido a circunstancias complejas y al aumento de migrantes. Carmen Fúnez, del PP, defiende la "unidad del mensaje" a pesar de las diferencias internas. En Canarias, el presidente Clavijo critica la postura del PP y aboga por un enfoque más humano hacia los menores migrantes. La situación se complica con acusaciones de trato preferencial hacia ciertas comunidades y un aumento significativo en la llegada de migrantes a Baleares.
El reparto de menores migrantes se ha convertido en un nuevo punto de fricción entre el PSOE y el PP, así como dentro del propio partido popular. En este contexto, los líderes del PP, bajo la dirección de Alberto Núñez Feijóo, enfrentan una notable contradicción: por un lado, buscan que los tribunales anulen la norma que regula este reparto, mientras que, por otro, las comunidades gobernadas por ellos solicitan acogerse a dicha normativa.
Este fenómeno se ha evidenciado en Ceuta, donde ya se ha solicitado la aplicación de la contingencia migratoria para evitar la llegada de más menores no acompañados. Asimismo, Baleares también ha expresado su intención de acogerse a esta norma debido al incremento de migrantes en sus costas. En medio de esta situación, el PP intenta justificar su postura contradictoria.
Carmen Fúnez, representante del PP, ha defendido que “la unidad del mensaje no se ha roto”, aunque reconoce las “circunstancias complejas” que enfrenta Ceuta al ser frontera con Marruecos y experimentar un mayor flujo de menores. Por su parte, las autoridades en Baleares han manifestado su preocupación por evitar una crisis similar a la vivida en las Islas Canarias, donde el número de menores migrantes está comprometiendo los recursos económicos disponibles.
Las declaraciones sobre la situación en Baleares subrayan que “no podemos permitirnos llegar a una situación insostenible”, enfatizando que el aumento constante de menores migrantes afecta gravemente los presupuestos locales.
En respuesta a estas dinámicas, el presidente canario Fernando Clavijo ha criticado abiertamente a Marga Prohens, presidenta del PP balear, por su falta de empatía y ha defendido el reparto acordado con el Gobierno central. Clavijo argumenta que la distribución de menores no busca favorecer a Cataluña, como algunos sostienen. “No puedo entender la postura de Prohens cuando yo le advertí sobre esta posibilidad”, afirmó durante una intervención en Al Rojo Vivo.
Añadió que las afirmaciones sobre un “castigo” hacia Baleares son infundadas y basadas en criterios científicos relacionados con la población y superficie. Al respecto, reiteró que Cataluña ya está atendiendo a un número significativo de estos menores.
El lehendakari Imanol Pradales, también se ha pronunciado sobre este tema sensible. Ha instado a abordar la cuestión migratoria con humanidad y ha señalado que no debería ser motivo de disputa política. “Es necesario menos ruido y más trabajo para encontrar soluciones”, declaró Pradales.
A medida que se intensifica el enfrentamiento entre las comunidades autónomas gobernadas por el PP y el Gobierno central, surge una nueva crisis relacionada con la derivación de migrantes desde las Islas Canarias hacia la Península. Esta situación añade presión sobre los presidentes autonómicos del PP, quienes se oponen firmemente a dicha medida.
En medio de este debate candente, Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial, cuestionó si las comunidades autónomas del PP están mostrando actitudes xenófobas al tratar a los niños africanos como diferentes. “¿Por qué ven diferentes a los niños africanos?”, preguntó Torres, recordando cómo anteriormente se movilizaban recursos para traer niños europeos desde Ucrania.
A medida que el ministerio del Interior reporta un aumento del 77% en la llegada de migrantes a Baleares, Marga Prohens continúa denunciando lo que considera un trato preferencial hacia otras comunidades como Cataluña o Euskadi. Según ella, “los servicios públicos están sobreocupados” y ya no hay condiciones adecuadas para acoger más migrantes.
Torrens respondió señalando que las afirmaciones sobre trato preferencial son incorrectas y recordó que Baleares solo tiene previsto recibir a 40 migrantes según lo estipulado.
El PP se encuentra en una situación contradictoria, ya que quiere que los tribunales detengan la norma sobre el reparto de menores migrantes, pero al mismo tiempo sus comunidades autónomas están solicitando acogerse a ella debido a circunstancias complejas.
Ceuta y Baleares han solicitado acogerse a la norma de contingencia migratoria para no recibir más menores no acompañados, citando el aumento de migrantes como una razón principal.
Carmen Fúnez ha afirmado que "la unidad de mensaje no se ha roto", aunque reconoce que Ceuta enfrenta circunstancias muy complejas por su ubicación fronteriza con Marruecos.
Clavijo ha defendido el reparto acordado con el Gobierno y ha negado que se trate de beneficiar a Cataluña, argumentando que es un criterio basado en datos científicos relacionados con la población y superficie.
Ángel Víctor Torres ha cuestionado por qué las comunidades del PP ven diferentes a los niños africanos en comparación con aquellos que vienen de Europa, subrayando que todos son niños y merecen el mismo trato.