Un informe de Greenpeace revela que la pobreza energética en verano afecta a una de cada tres familias en España, duplicando las cifras del invierno. Hasta un 53,3% de las familias vulnerables no pueden mantener una temperatura adecuada en sus hogares durante los meses calurosos. Las altas temperaturas, que alcanzan hasta 48 ºC en viviendas mal aisladas, son documentadas con cámaras termográficas en ciudades como Málaga, Valencia y Madrid. Greenpeace exige al Gobierno una rehabilitación masiva de viviendas y la implementación de energías renovables para garantizar el derecho a una vivienda digna y sostenible. La situación es más crítica para quienes viven en alquiler, donde el 77% enfrenta dificultades para mejorar el aislamiento.
Greenpeace denuncia con cámaras termográficas cómo el calor se cuela en nuestras casas
Un reciente informe de Greenpeace ha revelado que la pobreza energética durante los meses de verano es un problema alarmante, duplicando la incidencia de esta situación en comparación con el invierno. Hasta una de cada dos familias vulnerables se ve afectada por esta crisis. Las imágenes capturadas en Málaga, Valencia y Madrid muestran temperaturas extremas que alcanzan hasta 48 ºC en el interior de las viviendas, resultado del deficiente aislamiento de ventanas, paredes y techos.
Las fotografías termográficas evidencian cómo el calor se infiltra en los hogares a través de diversos puntos críticos, lo que no solo afecta la salud y el bienestar de las familias, sino que también repercute negativamente en su economía. María Prado, responsable de campañas del Área de Clima, Energía y Movilidad de Greenpeace España, ha señalado que “nuestras viviendas deberían ser nuestro refugio frente al clima cálido, pero se convierten en radiadores permanentes debido al mal aislamiento del 95 % de las casas”.
Esta situación obliga a muchas familias a elegir entre afrontar facturas eléctricas elevadas para intentar enfriar sus hogares o soportar temperaturas insoportables. Según el análisis titulado Somos más pobres en verano, presentado por Greenpeace en colaboración con Ecodes, un 33,6 % de las familias españolas afirma no poder mantener una temperatura adecuada en sus viviendas durante el verano.
Las comunidades autónomas más afectadas por la pobreza energética estival son Murcia, Madrid, Andalucía y Cataluña. Sin embargo, Melilla y algunas regiones como Extremadura y Castilla-La Mancha presentan tasas aún más preocupantes entre las familias vulnerables. El informe también destaca que vivir en régimen de alquiler incrementa el riesgo de pobreza energética, ya que dificulta la realización de mejoras necesarias para mantener una temperatura adecuada.
María Prado enfatiza que “aunque asociamos pobreza energética al invierno, hay muchas más familias que no pueden mantener su vivienda fresca en verano”. Esta problemática es generalizada y refleja un fallo estructural en la calidad térmica de la mayoría de las viviendas.
Greenpeace hace un llamado urgente al Gobierno central para que implemente una rehabilitación masiva y promueva la descarbonización de los hogares mediante energías renovables. La organización sostiene que esto es fundamental para garantizar el derecho a una vivienda digna y sostenible.
“La mejor forma de luchar contra este empobrecimiento generalizado es exigir la mejora del aislamiento y adoptar soluciones renovables”, concluye Prado. Además, critica la financiación a combustibles fósiles por parte del Gobierno, instando a redirigir esos recursos hacia soluciones sostenibles que beneficien a toda la población.
Informe sobre pobreza energética en verano ‘Somos más pobres en verano: análisis sobre la pobreza energética en las viviendas en los meses de calor’ AQUÍ
Imágenes tomadas con cámara termográfica en Madrid, Valencia y Málaga AQUÍ
Dosier para medios con explicación de las imágenes AQUÍ
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Porcentaje de familias que no pueden mantener una temperatura adecuada en verano | 33.6% |
| Porcentaje de familias vulnerables que no pueden mantener una temperatura adecuada en verano | 53.3% |
| Porcentaje de familias que no pueden mantener una temperatura adecuada en invierno | 17.6% |
| Porcentaje de la muestra de familias vulnerables que reside en régimen de alquiler | 77% |
Greenpeace denuncia que la pobreza energética en verano duplica la de invierno, afectando a una de cada tres familias, y hasta a una de cada dos familias vulnerables. Utiliza cámaras termográficas para mostrar cómo el calor se cuela en las viviendas debido al mal aislamiento.
En Málaga, Valencia y Madrid, Greenpeace ha documentado temperaturas interiores de hasta 48 ºC en las viviendas debido al mal aislamiento de ventanas, paredes y cubiertas.
Greenpeace exige al Gobierno central que lidere una rehabilitación masiva y la descarbonización de los hogares con energías renovables para asegurar el derecho a una vivienda digna y sostenible.
El informe revela que vivir en alquiler constituye un factor de vulnerabilidad para mantener una temperatura adecuada en la vivienda, ya que dificulta realizar obras de mejora y acondicionamiento. El 77% de las familias vulnerables reside en régimen de alquiler.
Casi el doble de familias afirma no poder mantener una temperatura adecuada durante los meses de verano (33,6%) comparado con invierno (17,6%). La cifra alcanza el 53,3% entre las familias vulnerables.
La falta de un buen aislamiento provoca que muchas viviendas se conviertan en radiadores permanentes durante el verano, lo que afecta la salud, economía y bienestar de las familias. Esto obliga a algunas a elegir entre facturas eléctricas elevadas o soportar un calor extremo.