NATURALEZA Y MEDIO AMBIENTE

Los pesticidas acechan otro punto ecológico de relevancia

David Rodríguez | Jueves 16 de octubre de 2014

La Gran Barrera de Coral, uno de los tesoros más valiosos en cuanto a biodiversidad se refiere que jamás ha existido, amenazado también por los pesticidas.



Este arrecife, declarado hace 30 años Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y que ocupa unos 2600 kilómetros de la costa australiana, siendo el mayor del mundo, no tiene un futuro muy esperanzador debido a las amenazas que sufre.

El último a añadirse a una ya suficientemente larga lista de agresores, son los pesticidas que según un informe del Gobierno Australiano, también le perjudican.

El informe ha surgido a raíz de un estudio que analizó la calidad del agua de la zona que pone de manifiesto que casi el 25% de los horticultores y más del 10% de los granjeros utilizan métodos inadecuados.

En este informe también se señala que han encontrado pesticidas muy dañinos muy lejos de la costa, a más de 60 kilometros, motivo por el que se insta a ser más precavidos con los usos que se hacen de estos productos.

El principal problema es que el Estado de Queensland vive de la agricultura, lo que equivale a garantizar un uso habitual de pesticidas, herbicidas y fertilizantes, motivo por el que resultaría muy difícil el pedir a los agricultores que reduzcan el uso de los mismos.

Y el problema, no es que los usen más o menos, sino que además no se elijan los más adecuados o que se utilicen de más en cada aplicación, porque si se suman esos pocos más en un Estado en el que se concentran los cultivos, son muchos excesos, excesos que paga el medio ambiente.

Este problema, que sí se puede solucionar mediante un moderno seguimiento de las agricultores y ganaderos y una mayor concienciación, no es el único que daña la Gran Barrera. A este se le unen las inundaciones que asolaron Brisbane, la capital de este estado en enero, ya que según explica Katharina Fabricius, investigadora en el Instituto Australiano de Ciencias Marítimas, “el agua dulce mata al coral”. Por no hablar de los productos químicos que arrastró a su paso y llevó al mar.

Podemos pensar que los fertilizantes deberían estimular el crecimiento de las plantas, lo que es sin duda cierto, pero es que en este caso las plantas marinas llegaron a crecer tanto que taparon al coral en crecimiento y lo ahogaron.

¿Qué otros peligros acechan a la Barrera?
El 1 de abril se produjo un derrame de alrededor de tres toneladas de petróleo en las aguas australianas. Además ha pasado el ciclón Yasi y a estos dos hay que añadir elementos que ya figuran en la lista de enemigos del Coral desde hace mucho tiempo: sobrepesca, cambio climático, polución y otros elementos que combinados pueden acabar con este milagro.

En el informe se señala además a otro responsable, la industria azucarera que cultiva la caña de azúcar al Norte del Estado de Queenslands.

La respuesta de los agricultores fue rápida acusando al gobierno de utilizar datos antiguos, habiendo habido un cambio significativo en cuanto a pesticidas se refiere y aluden a la inexistencia de alternativas más eficaces para proteger las cosechas.

Puede que no haya alternativas más eficaces, eso deberá estudiarse, lo que sí está claro es que la Gran Barrera de Coral no debe desaparecer. Habrá que cambiar y buscar nuevos remedios contra las plagas, lo que no se puede hacer es quedarse parados esperando a que el remedio caiga del cielo. Se hace necesario elaborar el listado de los pesticidas más funestos contra la Barrera y una prohibición de los mismos. Un milagro natural de este calibre no se puede destruir por la inactividad humana.


Noticias relacionadas