Las detenciones se realizaron por desobediencia y resistencia a la autoridad, según la Policía.
UGT defiende que los trabajadores solo iban pedir las cartas de servicios mínimos a los conductores de los trenes.
La huelga ferroviaria de la jornada de ayer, que contó con un 90% del seguimiento, se saldó con tres detenciones, dos en el andén de Cercanías y otra en el de Alta Velocidad.
Las tres personas intentaron saltar el cordón policial que protegía la estación de Atocha. Cuando la Policía Nacional se lo impidió comenzó un “forcejeo” que acabó en su detención, según la Jefatura Superior de Policía por desobediencia y resistencia a la autoridad. El sindicato UGT afirma que los detenidos, todos ellos trabajadores ferroviarios, intentaban acceder a la estación para pedir las cartas de servicios mínimos a los conductores de los trenes.