NACIONAL

Niñas de 14 años bailan como gogos a cambio de bebida y entrada gratis

Por David Rodríguez

Jueves 16 de octubre de 2014

De día niñas, de noche gogos. Menores de 14 años, eran “contratadas” por los empresarios de la noche para bailar como gogos, en las sesiones light de varias discotecas de Madrid. El precio de la sesión, 50 euros o bebida y entrada gratuita.



Tras tres meses de investigación de los agentes tutores del departamento de Menores de la Unidad Central de Investigación de la Policía Municipal de Madrid, meses en los que tuvieron que peinar las discotecas madrileñas, detienen a 14 personas, entre ellos dueños de las salas, relaciones públicas y encargados de empresas de eventos, imputadas por corrupción de menores. En sus locales trabajan bailarinas de 14 y 15 años.

El sistema se basaba en una red en la que unos niños contactaban con las niñas para ejercer de gogo’s y relaciones públicas. Las chicas animadas por el dinero fácil, contactaban con otras niñas.

3 o 4 niñas adolescentes por sesión, así se organizaba la fiesta. Luego las niñas volvían tranquilamente a casa. “Se están prostituyendo por dos cocacolas”, explica el oficial Juan Manuel Gonzalez.

Mientras “ellas se lucen” en el escenario, otros adolescentes graban sus movimientos.

Puede que su cuerpo ya se halla desarrollado y que no aparenten la edad que tienen, sobre todo cuando se visten para las sesiones, pero eso no es excusa para que ningún empresario con dos dedos de frente “las contrate”.

Lo peor para estas chicas ha llegado cuando sus padres se han enterado, pero sobre todo, llegará cuando comprendan el daño que puede hacer en su futuro las grabaciones de los adolescentes que las miraban moverse.

Las niñas fueron citadas para declarar, se hizo un reportaje fotográfico para el fiscal y luego se informó a sus padres y para que no quedara asomo de duda, les enseñaron las imágenes.

Los padres naturalmente están indignados pues nadie se espera que en una “sesión light” preparada para jóvenes y en la que no se vende alcohol, se cometan semejantes tropelías.

Normalmente las sesiones light “cumplen la ley” en cuanto a aforos, venta de alcohol, etc., pero, como en todas los barrios de España, hay establecimientos de alimentación dispuestos a sacar beneficio de los jóvenes que sí les suministran el alcohol a los menores. Los jóvenes “no son estúpidos” e intentan introducirlos en la discoteca para mezclarlos con el refresco que compran dentro.

Desde 2010, existe el servicio de los Agentes Tutores que vigilan en las fiestas para menores. Si se descubre drogas en el interior, se procede a levantar actas y si se detecta permisividad por parte de la organización, se manda una diligencia a la Comunidad de Madrid.

La labor encomiable de estos policías, se centra en el exterior de las discotecas, detectando botellones, chinos que venden alcohol, haciendo incautaciones de drogas o avisando a sus padres. “Es otro mundo”, otra forma de entender la vida.” Están más desinhibidos sexualmente y, por ejemplo, piden que quiten el aire acondicionado para crear un ambiente más caliente e incluso hay más consumo de drogas en el exterior”, señalan.

Tristemente, así es la realidad española y así lo ve el resto de Europa, que no dudan en venir aquí en búsqueda de nuestras fiestas.


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