El fuego, probablemente intencionado, ha calcinado parte de único bosque de pino atlántico en Europa.
“Hay gente que está quemando el patrimonio más valioso que tenemos”. Así se mostró el presidente de la Xunta Galega, Alberto Núñez Feijoo, en referencia al incendio forestal que ha calcinado ya, cerca del 1.000 héctareas de la reserva de Las fraguas de Eume.
El incendio comenzó a las tres de la tarde del sábado en el mirador de Teixeido (A Capela) a unos 400 metros de altura, y descendió a toda velocidad por la ladera del monte hasta el cañón del río Eume, la arteria que riega el parque natural. En menos de cuatro horas, las llamas saltaron el Eume desde A Capela a Monfero y por el camino carbonizaron valiosos robles, castaños protegidos, cipreses y otros árboles que “ardían como papel de periódico”, según los vecinos.
Feijoo negó los errores de coordinación que denunció el alcalde de A Capela, uno de los pueblos afectados, y anunció que sería el viento, el que determinaría que las llamas quedasen controladas, algo que finalmente no sucedió. A través de su cuenta de Twitter, la Xunta ha asegurado que en la pasada noche el viento no avanzó, por lo que “lo peor ya ha pasado”.
La directiva gallega a anunciado una investigación «con total intensidad» para determinar la autoría del incendio.