El Tribunal Supremo de EE.UU ordena la devolución del tesoro de la fragata “Nuestra Señora de las Mercedes” tras rechazar el recurso de urgencia presentado por la empresa caza-tesoros “Odyssey”.
Todo ocurrió en el Estrecho de Gibraltar, en el año 2007, cuando la compañía “Odyssey” exploraba las aguas españolas, momento en el que se topó con una embarcación hundida del siglo XVII, la cual contenía en su bodega 17 toneladas de monedas de oro y plata antiguas (alrededor de 600.000).
El tesoro pertenece al galeón inglés HMS Sussex, que se hundió en 1694, según dató la empresa. Cuando la noticia alcanzó relevancia, la Guardia Civil linense registró el barco a través de la orden de un juzgado de La Línea de la Concepción. La sorpresa llegó cuando al inspeccionar la embarcación se encontraba vacía, limpia, ni una moneda de las de más de medio millón que se deberían de haber encontrado los operarios.
Dicho botín fue escondido en Gibraltar y posteriormente, llevado hasta Florida en avión. Mientras, un equipo de Ministerio de Cultura, la Armada, el Museo Arqueológico Nacional, la Real Academia de la Historia y otras instituciones, confirmaron que el barco “La Mercedes” era el que se encontraba hundido y no otro, como declaró la empresa de caza-tesoros.
Para dar fe de ello se entregó un amplio material fotográfico y otras pruebas que demostraban que la embarcación era española, y no inglesa. La fragata “La Mercedes” se hundió en 1804, cuando España debía pagar al gobierno francés de Napoleón con el fin de mantener la neutralidad, debido a la declaración de guerra dada por parte de Gran Bretaña a Francia.