SPORT PUNTA

Las tornas cambian en Nurbrigring

Por Alba Lafuente

Jueves 16 de octubre de 2014

El Gran Premio de Alemania de fórmula 1 ha finalizado con un inusual pódium; un piloto de McLaren, otro de Ferrari y otro de Red Bull han logrado subirse a lo más alto en una carrera donde las estrategias y la valentía han sido lo más importante.



El mítico trazado de Nurburgring en Alemania, décima prueba del mundial de Fórmula 1, ha sido testigo de una trepidante carrera con un comienzo y un final muy diferentes de los esperados. Desde un primer momento los equipos pronosticaban lluvia para una prueba donde la concentración debe ser máxima para evitar errores, pero esas tan preciadas gotas de agua para unos y tan odiadas para otros nunca han llegado.

Sin embargo, la carrera ha dado a los espectadores (así como a las escuderías) un sinfín de sorpresas. La supremacía de Red Bull Racing y de sus pilotos, Sebastián Vettel y Mark Webber, ha acabado en un gran premio en el que la suerte, las estrategias y las iniciativas han dado a Ferrari y a McLaren una nueva oportunidad para liderar el mundial.

La salida ha dejado al australiano Webber relegado a una segunda posición frente a un Lewis Hamilton que le ha arrancado las pegatinas, y a Fernando Alonso en tercera por delante del alemán Vettel.

Los accidentes han brillado por su ausencia durante el día de hoy, pero no por eso ha sido un domingo menos ajetreado. Nick Heidfeld ha sido el único incidente que ha acabado en bandera amarilla al ser investido por Sebastian Buemi en la vuelta 11.

Por su parte, el otro abandono más destacado ha sido el del inglés Jenson Button, que por segunda vez esta temporada no ha podido finalizar la carrera debido a problemas técnicos. Un problema hidráulico ha acabado con todas sus esperanzas de conseguir una buena posición cuando estaba viviendo su mejor momento de la carrera, después de haber remontado varias posiciones.

La emoción he estado presente hasta los últimos minutos, ya que las estrategias de unos y de otros han hecho que las tornas cambiasen en las últimas vueltas.

A falta de dos vueltas para el final, la escudería austríaca (Red Bull) “ordenaba” a Vettel por radio que hiciese lo contrario que Felipe Massa. Se ve que el alemán no ha estado muy atento, ya que el brasileño de Ferrari no ha entrado en boxes y él tampoco. El piloto habrá cometido un error, pero ese “error” ha favorecido a que todos los espectadores viviesen hasta el último segundo una carrera intensa. En la vuelta 60 (la última del gran premio), ambos pilotos han efectuado su parada, y la suerte o la rapidez han hecho que Vettel saliese por delante delMassa en una batalla que finalmente se ha resuelto en el pit lane en vez de en la pista.

De esta forma, el pódium ha cambiado de colores y de himno. Lewis Hamilton ha logrado subirse en el peldaño más alto, acompañado del español Fernando Alonso, segundo, y de Mark Webber, tercero.

La anécdota
Uno de los hándicaps con los que se encuentras las escuderías este año es la gasolina. Con la misma que se empieza la carrera se acaba, o se intenta.

Esa lección la han aprendido muy bien los hombres del famoso equipo italiano, que queriendo que su piloto estrella llevase el menor peso posible en el coche (o porque se había vaticinado lluvia y el consumo de carburante es menor en esas ocasiones) han provocado que Alonso haya aparcado su monoplaza antes de llegar al garaje.

Con humor y filosofía ha debido tomárselo el español, que mientras dirigía el coche a un lateral de la pista hacia una señal con la mano a uno de los pilotos que todavía seguía en pista. La carrera había acabado y las rivalidades también, y unos de los hombres de Red Bull paraba su coche en mitad del circuito para recoger a su buen amigo.

De esa forma tan peculiar han llegado Webber y Alonso a la zona de pesaje y de pódium, el australiano conduciendo el bólido sentado en el cockpit y el español de pasajero subido a la parte trasera de la carrocería del Red Bull.