La exnovia de Jordi Pujol Ferrusola, María Victoria Álvarez, se animó a denunciar el fraude fiscal de la familia del expresidente de la Generalitat presuntamente instigada por algunos miembros del PP e incluso del Gobierno según últimas informaciones periodísticas.
Así, fue Jorge Moragas, jefe del Gabinete de Mariano Rajoy, quien ya en noviembre de 2012,a tan sólo cinco días de las elecciones autonómicas que Artur Mas anticipó en aquel entonces, le pidió que lo contara "todo".
"Si dieses una entrevista y lo contases todo, salvarias a España y yo te haria un monumento. Besote", le escribió por SMS, según las informaciones destapadas ayer por Vozpópuli y Eldiario.es y pocos meses después, Álvarez declaró ante la Policía.
Ante el escándalo, el Ejecutivo eludió ayer hablar de este tema. "El Gobierno nunca comenta conversaciones privadas que se han hecho públicas", se limitó a responder la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.