NACIONAL

Embajadores contra las cundas

Alicia Cadierno | Jueves 16 de octubre de 2014

Los vecinos del barrio madrileño de Embajadores se han vuelto a unir en este primer mes de 2012 para hacer frente a su enemigo común, las cundas. El distrito es ya conocido con el famoso nombre de «el intercambiador de la droga».



Taxistas y jubilados 'trabajan' desde hace más de diez años en el barrio madrileño de Embajadores transportando a los drogodependientes a los poblados chabolistas para comprar droga. Esto es lo que comúnmente recibe el nombre de “cundas”.

Los múltiples vecinos que el pasado domingo se reunieron para seguir luchando y haciendo frente a sus quejas, manifiestan que no van a parar hasta que los de arriba le hagan caso y acaben, de una vez por todas, después de diez años con esta corrupción. Por eso, se volvieron a unir ayer para recoger firmas en contra de las cundas que operan en el barrio día y noche.

Son ya cuatro meses de intenso sacrificio y lucha los que llevan los vecinos del barrio madrileño recogiendo firmas. Los más involucrados y activos contra la protesta declaran haber conseguido en estos últimos días cerca de 4000 firmas acordes al descontento.

La batalla sigue y continua, estos vecinos y numerosas familias madrileñas no desesperan, no se cansan y pretenden conseguir su propósito. Lo cierto es que estas cundas, estas idas y venidas de drogodependientes que se dan diariamente en el barrio, han degradado muy mucho el barrio y los ciudadanos de Embajadores se quejan declarando que es inviable vivir así y con ese miedo permanente.

La unanimidad de los vecinos consideran inaceptable la situación, porque además de preocupante para todas la familias madrileñas es ilegal, por eso, hay que actuar y tomar medidas ante el problema. Según explican los vecinos, indignados, se les podría aplicar a estos “transportistas” el artículo 168 del Código Penal, que dice que es delito facilitar el consumo de drogas a terceros.

Su intención es presentar las firmas al Ayuntamiento, a la Delegación del Gobierno y a la Comunidad de Madrid; aunque no tienen muchas esperanzas, ya que el coordinador de Seguridad del Ayuntamiento declaró en diciembre que el Consistorio, carece de instrumentos legales para acabar con las cundas. Aún así no pierden la esperanza en ningún momento de acabar con el malestar del barrio.


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