El Tribunal Constitucional (TC) avala el grueso de la reforma laboral aprobada por el Gobierno en 2012 tras rechazar el recurso de inconstitucionalidad presentado por el Parlamento de Navarra.
En concreto, nueve magistrados del Consejo han votado a favor de que el contrato de apoyo a emprendedores, que permite la contratación con un año de pruebas sin indemnización por despido para empresas de menos de 50 trabajadores, frente a tres integrantes del alto tribunal que la han rechazado, concretamente la vicepresidenta del Tribunal, Adela Asúa; Fernando Valdés y Luis Ignacio Ortega, todos ellos de corte progresista.
Además, el Constitucional avala el descuelgue de convenios, es decir, la inaplicación de los convenios en puntos concretos o en su totalidad, además de que ve legal priorizar el convenio de sector frente al de cada empresa.
El Parlamento navarro no cuestionaba este aspecto, sino la posibilidad que contempla la ley de que en aquellos casos en los que no hubiera acuerdo por las partes interviniese una Comisión Consultiva Nacional de Convenio Colectivo para arbitrar el conflicto y adoptar una decisión.
Una medida que el propio presidente del TC, el conservador y militante del PP Francisco Pérez de los Cobos, propuso en un artículo de 2010 junto a su colega Xavier Thibault, que fue nombrado Director General de Empleo cuando el PP empezó a gobernar.
La sentencia del TC aún no está redactada y se publicará en los próximos días, contando con un voto particular. Esta decisión del pleno del TC ha sido criticada por los sindicatos CCOO y UGT, que consideran que "menoscaba gravemente el derecho a la negociación colectiva".
Y es que para los sindicatos estas medidas equivalen a "retrotraernos a la época franquista de las relaciones laborales".