El número de muertos a causa de los bombardeos israelíes en la Franja de Gaza no deja de crecer. Cuando se cumple una semana del comienzo de la operación militar "Margen Protector", las cifras oficiales arrojan 171 muertos.
Los efectos están recayendo sobre todo en la población civil, que agrupa el 80% de las víctimas mortales según la ONU, aunque según Cáritas en Jerusalén, con nuevos datos en la mano, el porcentaje se reduce un 10%. Mujeres y niños componen dos tercios de los más de 1.200 heridos (230, niños y 270, mujeres), mientras que el 30% de los fallecidos son menores.
Detenciones masivas e indiscriminadas
El Ministerio de Asuntos Exteriores palestino ha vuelto a denunciar que esta operación militar está incurriendo en crímenes de guerra y de lesa humanidad por parte de la que consideran la "potencia ocupante", e insisten en que la comunidad internacional no mire hacia otro lado ante las más de mil detenciones arbitrarias de palestinos que las fuerzas de seguridad israelíes han realizado, entre las que hay miembros electos del Consejo Legislativo Palestino y decenas de menores.
Todo destruido
El pequeño y superpoblado espacio sigue encajando día tras días explosiones que ya han destruido 750 viviendas y han dejado sin suministro eléctrico a más de 400.000 personas, asegura la ONG católica, que también habla de 4.500 desplazados y de más de 17.000 civiles refugiados en las instalaciones ante los previsibles nuevos bombardeos israelíes.
Falta de todo en Gaza, no sólo comida, sino también productos básicos no alimentarios como mantas, colchones o artículos de higiene; plásticos y otros materiales para las cerca de mil familias cuyas casas no están totalmente destruidas, pero seriamente dañadas por las bombas.