El monarca de Bahréin, Hamad bin Isa al Jalifa, ha promulgado este domingo una reforma constitucional para otorgar más poder al Parlamento y así poder controlar la labor del Gobierno.
Esta decisión se ha transmitido al pueblo a través de un discurso televisado, en el cual, el rey ha afirmado que realiza estos cambios porque su pueblo ha demostrado un deseo de continuar con las reformas y por esto, hoy completaba el deseo de estas personas.
En dicho discurso lo que no mencionó fueron los enfrentamientos entre la policía antidisturbios y los activistas de la oposición de mayoría chií que se han producido casi diariamente desde que la ley marcial fue anulada en mayo, después de que el Gobierno suní aplastara el movimiento prodemocrático.
Las enmiendas presentadas proceden de un diálogo nacional que organizó Hamad bin Isa Al Jalifa después de que el gobierno sunita acabara con el movimiento mencionado anteriormente.
Con la reforma anunciada, el Parlamento tendrá más poder para interpelar a los ministros e incluso podría impulsar una moción de censura contra el Gobierno que sigue presidido por el mismo miembro de la familia real que ocupó el cargo tras el fin del dominio colonial, en 1971.