Cerca de las 13 horas de este jueves el fiscal anticorrupción Horrach ha entregado al juez Castro, un escrito del imputado Marco Antonio Tejeiro, acompañado de un anexo en el que asume una serie de hechos delictivos, tirando de la manta.
El hombre que lo sabía todo, Marco Antonio Tejeiro, ha optado por pactar con el fiscal y contar lo que escondía la trama ideada por Iñaki Urdangarin y su socio, Diego Torres, y en la que supuestamente colaboraron sus esposas, Cristina de Borbón y Ana María Tejeiro. Son ocho folios entregados por su abogado defensor al fiscal por medio de un correo electrónico y que tienen un fin: lograr una reducción de condena.
Marco Tejeiro era algo más que el gerente del Instituto Nóos. Era algo más que el contable: era el hombre de confianza de Urdangarin y Torres y supervisaba todos los aspectos económicos y financieros de ese instituto sin ánimo de lucro que recabó 6,1 millones de euros de las arcas públicas de Baleares, Valencia y Madrid, dinero que luego fue desviado a sociedades privadas.
Marco es cuñado de Diego Torres y subcontrataba a su hermano Miguel la contabilidad y las declaraciones fiscales del Instituto Nóos y sus empresas. Marco tilda esta trama en su escrito como "Grupo Nóos", eludiendo insistir en su aparente finalidad de institución sin ánimo de lucro.
Con su confesión, Tejeiro obtiene una reducción de pena y la Fiscalía Anticorrupción logra en bandeja la cabeza del yerno y cuñado del rey. El contable revela que Urdangarin y Torres urdieron una trama de empresas para engañar a diversas administraciones públicas y desviar dinero público.
El acuerdo de conformidad expone en su documento anexo que la sociedad Aizoon, propiedad al 50% entre Urdangarin y la infanta Cristina, tenía como finalidad desviar los fondos público que de forma ilícita percibía Nóos de los gobiernos autónomos y municipales vinculados al PP, especialmente.