El techo de gasto público, que servirá para elaborar los Presupuestos del año que viene, bajará un 3,2% respecto al de 2014, es decir, 4.200 millones menos, hasta quedarse en 129.060 millones de euros.
La cifra de 2015 resulta de una previsión de ingresos de 133.712 millones de euros y un objetivo de déficit de 30.959 millones, cantidades a las que hay que restar la financiación de las administraciones territoriales (32.941 millones) y unos ajustes de contabilidad nacional de 2.670 millones.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, subrayó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el techo de gasto fijado para 2015 "confirma que la reducción del déficit público es un objetivo prioritario" de la política presupuestaria del Gobierno.
Montoro también se expresó en la misma línea: "Para el Gobierno la reducción del déficit es inexcusable. Gracias a ese control de las cuentas públicas en España estamos viviendo una recuperación económica".
Y es que el Gobierno confía en cumplir con el objetivo de déficit de 2015 fijado en el 2,9% para la Administración General del Estado y en el 4,2% para el conjunto de las administraciones públicas.
Montoro, pese a todo, negó la evidencia y dijo: "No se plantea una nueva reducción del gasto público en términos absolutos, sino que se contiene su incremento, de manera que no habrá nuevos ajustes a la baja del gasto público porque no son necesarios para consolidar los objetivos".