"Una fórmula legalmente impecable que permite analizar el asunto con rapidez, pero también con tranquilidad"-así define De Cospedal el proceso elegido por el mismo grupo parlamentario para tramitar el aforamiento del rey Juan Carlos.
Para María Dolores de Cospedal, la enmiendas presentadas de forma exprés a la Ley Orgánica del Poder Judicial para blindarle sólo son una forma de "cerrar el proceso de abdicación".
Así, en una rueda de prensa ofrecida en Génova tras la reunión del Comité de Dirección del PP, Cospedal ha insistido en que ni el Gobierno ni el partido tenían "ninguna prisa" por aforar al rey.
"Prisa ninguna porque al rey sólo se le puede juzgar por hechos actuales y presentes: las leyes penales, en democracia, no son retroactivas", añadió. ¿Qué pasa si se deja al rey sin protección unos meses?, le preguntaron. "No pasa nada", respondió rotunda, "pero está bien que concluya el proceso de abdicación", defendió. Y pidió "responsabilidad" al PSOE durante la tramitación parlamentaria de dicha normativa.
Asimismo, la número dos de los conservadores se empeñó en definir una y otra vez el significado de aforado para incidir en que el rey no quedará "impune ni impune" ante la ley en el caso de cometer un delito.
"Que una persona esté aforada no significa que sea impune o inmune, sino que se le juzga, en la mayoría de los casos, en el Tribunal Supremo", explicó. "Y también el aforamiento hace que el aforado tenga menos instancias para defenderse", agregó, denunciando que hay "algunos tratando de confundir a los ciudadanos de forma interesada".