Catalanes y vascos están aprovechando los últimos momentos del reinado de Juan Carlos para reclamar su independencia con reanimadas fuerzas, unos con una cadena humana y otros con sus castellers.
La cadena humana organizada para reivindicar el derecho a decidir de los vascos ha conseguido unir este mediodía los 123 kilómetros que hay entre la localidad vizcaína de Durango y Pamplona, la capital navarra con más de 150.000 personas, según la plataforma Gure Esku Dago (Está en nuestra mano), organizadora de esta iniciativa. Inicialmente, la plataforma informó que se habían inscrito 100.000 personas, pero han revisado sus datos tras la celebración del acto soberanista.
Al estilo de la iniciativa independentistas llevada a cabo en Catalunya en septiembre del año pasado, la cadena humana ha quedado formada hasta las 12:30 horas y los organizadores de la iniciativa ofrecerán más tarde datos concretos sobre cómo ha transcurrido y harán una reflexión sobre este acto.
Más de 900 autobuses han partido a primera hora de hoy desde diferentes municipios vascos y navarros para acercar a las personas inscritas en la iniciativa a los respectivos puntos kilométricos que les habían asignado para completar el recorrido. Así, desde las 10:00 horas los asistentes han ido ubicándose respetando las indicaciones que se habían pintado en la calzada y la cadena humana ha ido tomando forma, en una mañana soleada y con temperaturas veraniegas. Ha sido necesario redistribuir a algunos participantes para llenar algunos huecos que se habían creado, mientras la cadena humana contaba con varias filas de personas que se situaban en otros puntos.
Los participantes unieron sus manos, algunos con pañuelos, en medio un ambiente entre festivo y reivindicativo y con multitud de ikurriñas o banderas vascas a la vista. La celebración de la cadena humana se produce diez días después de que el Parlamento vasco aprobara con los votos de los parlamentarios del Partido Nacionalista Vasco y el partido independentista Bildu una moción a favor del derecho de autodeterminación del País Vasco.
Castells para reclamar el derecho a decidir
5.000 castellers de 71 colles han levantado este domingo castells en siete ciudades europeas y 46 catalanas para reivindicar la consulta de autodeterminación fijada para el 9 de noviembre.
Movilizados por Òmnium Cultural, las siete ciudades europeas elegidas son París, Bruselas, Londres, Lisboa, Ginebra, Berlín y Roma, donde se han alzado simultáneamente a las 12.00 horas con la pancarta "Catalans want to vote" en las lenguas oficiales de cada una de las ciudades.
Además, también se han organizado castells a la misma hora en otras 46 ciudades catalanas —entre ellas Barcelona—, en Pamplona, Montreal y Santiago de Chile. Para Òmnium los castells, que son Patrimonio de la Humanidad, representan valores universales como el esfuerzo, el trabajo y la solidaridad.
La presidenta de la entidad cultural, Muriel Casals, explicó que el objetivo es utilizar un símbolo de la cultura catalana como los castells para "decir a Europa y al mundo que los catalanes quieren votar el 9-N la manera con la que quieren relacionarse con España y la comunidad internacional".