Con una inversión de 700 millones y la creación de 300 empleos directos, según anunció la pasada semana el Consejo de Ministros.
Después de una lucha entre diversos municipios españoles a favor y en contra del emplazamiento del almacén nuclear, Villar de Cañas (Cuenca) ha sido el vencedor, y alojará el depósito de residuos radioactivos, además de un parque tecnológico para la investigación.
Según el Gobierno, la decisión se ha tomado tras analizar en profundidad el informe elaborado por la Comisión Interministerial para elegir el emplazamiento del “Almacén Temporal Centralizado” (ATC). Según este informe, el municipio obtiene la calificación de MB (Muy Bueno) en lo referente a su extensión, topografía, meteorología, etc. Además, el entorno tiene una tasa de paro elevada, por lo que la construcción de este proyecto tendrá un impacto económico y social muy positivo.
Muchas son las bocas que piden la no construcción, ni en Villar de Cañas, ni en ningún otro sitio de nuestro país, el almacén nuclear. Hay que tener en cuenta que este almacén solo estará operativo por 60 años, aunque los residuos durarán miles de años.
Actualmente, España envía sus residuos radioactivos a un almacén nuclear en Francia, el cual cobra una multa a nuestro país de 60.000 euros por cada día que pasa. En el ejercicio pasado, el costé de almacenar los residuos en el extranjero fue de 21.900.000 de euros.