Un documento del Banco de España de 2011 entregado a la Audiencia Nacional se va a convertir en caballo de batalla en el caso de Bankia, especialmente porque demuestra su trato preferencial a los poderosos.
El informe autoriza la recompra en metálico preferentes a los grandes inversores financieros a seis meses del rescate de la entidad. Pero nadie hizo esta misma oferta a los clientes particulares, que quedaron atrapados con 3.246 millones, en el caso de Caja Madrid.
El informe del Banco de España tiene fecha de 25 de noviembre de 2011. En él se autoriza a las entidades que conforman Bankia a comprar en metálico preferentes y deuda subordinada que había sido colocada a los llamados inversores institucionales.
Juan Ignacio Moreno Yaguë, abogado y candidato a las europeas por el Partido X, es quien lleva la acusación particular del #15MpaRato y ha localizado este documento entre los informes entregados a la Audiencia Nacional.
Así denuncia que esta recompra en metálico benefició a los mayoristas profesionales —las entidades financieras, los grandes fondos de inversión y los tiburones financieros—, pero no se incluyó a los clientes minoristas, a los particulares.
La amortización tenía un descuento que rondaba el 30% sobre el valor nominal, pero ha resultado ser la mejor de las opciones que se han ofrecido en este caso. Este documento será utilizado por la acusación para intentar demostrar el "fraude" en la colocación de preferentes de Caja Madrid en la pieza separada abierta en el Juzgado Central de Instrucción 4 de la Audiencia Nacional.
El desembolso supuso un pago en metálico de casi 900 millones de euros. El 9 de mayo de 2012 la entidad fue rescatada. Habían transcurrido sólo seis meses después.