Con cada frenada del Metro de Madrid, se obtiene energía que permite la carga rápida y de momento, gratuita, de coches eléctricos.
Concretamente, en la calle Doctor Esquerdo, 48. Allí se encuentra la única metrolinera de España y una de las primeras del mundo, que aprovecha la energía cinética que se pierde al decelerar y la transforma en electricidad.
Train2Car es el nombre de un proyecto del Ministerio de Economía y Competitividad que arrancó en 2011 con un presupuesto total de 2,1 millones euros para dar utilidad a esa energía sobrante.
Carlos Rodríguez, director de I+D de Metro de Madrid, explica a Sinc que “el sistema es pionero en el mundo”. De hecho, solo existe un programa piloto parecido en California, y se basa en la tecnología de acumuladores que la institución adquirió en 2004 a Siemens.
“El acumulador de Siemens SITRAS SES, instalado en la estación de Sainz de Baranda, en Madrid, es una pieza clave. Su función básica es el almacenamiento de energía cinética generada por los trenes durante los ciclos de frenado y la devolución de esta energía almacenada cuando el vehículo vuelve de nuevo a acelerar”, explica el portavoz de la compañía.
Lo que quiso Metro de Madrid con Train2Car –añade– es sacar fuera este concepto con una metrolinera que pudiera reutilizar esta energía eléctrica remanente en la carga de vehículos eléctricos. Para ello, ha habido que adaptar la tecnología.
“Hemos tenido que hacer modificaciones en los niveles de tensión, en el tipo de corriente, la intensidad y cuidar mucho la seguridad y la protección de los usuarios porque las condiciones eléctricas cambian dependiendo del uso”, dice Sánchez Rebollo.