La temporada 2013/14 tendrá un colofón a prueba de infartos. El campeón de Liga se disputará a cara a cruz. En un duelo directo entre los dos contendientes que se han quedado solos en una batalla de 38 jornadas, el Atlético de Madrid y el Barcelona.
Un final que pocos se atrevían a contemplar cuando el calendario deparó un Barça-Atlético en la última jornada. Las cuentas son meridianas. Los rojiblancos parten con ventaja en la 'finalísima' del sábado a las 18 horas.
Les valen dos resultados: la victoria y el empate. Los azulgranas contarán con el apoyo de su público y tan solo les vale el triunfo para cantar el alirón. 90 minutos decidirán todo un curso de competición. Un partido que exigirá al máximo las tensiones, las mentes y las piernas. El valenciano Mateu Lahoz será el encargado de arbitrar la contienda.
Sin embargo, este final tan trepidante contrasta con la sensación de que los tres equipos que han estado luchando por la Liga hasta estas últimas jornadas no han podido, no han sabido o no han querido dar el empujón necesario para amarrar el título sin tener que llegar a este extremo.
En dos jornadas -en el caso del Real Madrid, tres- ninguno de ellos ha ganado ni un solo partido. El Atlético ha perdido uno y ha empatado. El Barcelona ha empatado dos. Y el Real Madrid ha empatado también dos y ha perdido uno cuando todos ellos, en función de los horarios de los partidos, han estado en disposición de dar golpes tanto anímicos como numéricos a la clasificación. Pero ninguno de ellos se ha mostrado en disposición de conseguirlo.