Dos goles del colombiano Carlos Bacca derrumbaron al Real Madrid en su visita al Sánchez Pizjuán (2-1) en un partido que le hizo perder el liderato en apenas tres días, enterrando así su distancia al frente de la tabla y dando una mala imagen tras el 'clásico'.
Y es que no hubo reacción a la cornada del Bernabéu y los de Ancelotti sumaron su segunda derrota consecutiva en Liga -algo que no ocurría desde 2008- y para colmo de los merengues, el traspié en el Pizjuán sepulta la ventaja que tenían hace apenas tres días y entregan el liderato a manos del Atlético de Madrid.
Su vecino del Manzanares ya manda con tres puntos de renta, mientras que el FC Barcelona le adelanta en dos puntos, que son tres por la diferencia de goles. Un escenario inimaginable para el Real Madrid, que ha desperdiciado el trabajo de enero y febrero en un santiamén.
Y eso que las cosas empezaron de la mejor forma posible para los madridistas gracias al gol de Cristiano Ronaldo al cuarto de hora. El de Madeira aprovechó una falta para batir a su compatriota Beto. El balón tocó en la mano de Bacca y desvió la trayectoria del cuero, aunque el tanto no cambió la filosofía de los nervionenses.
Pero el equipo de Emery demostró tener tres armas y las explotó a la perfección. Una es Rakitic, arquitecto del segundo gol, y ejemplar en el esfuerzo durante todo el choque. La segunda es Reyes, cuya calidad sirve para asistir a Bacca en el gol del empate, y el tercer gran argumento de este Sevilla es el colombiano, que vive un momento tremendamente dulce.