Los miembros fantasmas y el dolor asociado a ellos sigue siendo un misterio médico que algunos juegos podrían solucionar
Sin embargo, según publica Polygon, investigadores suecos parecen estar cerca de encontrar una cura al dolor fantasma, gracias a un tratamiento experimental de mapeo muscular que usa realidad aumentada para engañar al cerebro y hacerle pensar que el miembro perdido ha vuelto, y a videojuegos que permiten al usuario conducir un coche con la mano perdida.
Max Ortiz-Catalan es doctor en la Chalmers University of Technology y en el hospital universitario de Sahlgrenska, en Suecia y ha diseñado un sistema mediante el cual pueden leerse detectarse los impulsos nerviosos que el paciente envía al miembro amputado, interpretar la información y reproducirla en un sistema de realidad virtual.
En una segunda fase del experimento, incluso se puede usar la mano fantasma para conducir un coche en el videojuego TrackMania.
Después de semanas de tratamiento, el cerebro identifica completamente la mano virtual con la mano perdida, y a menudo los calambres musculares y el dolor empiezan a atenuarse. Aunque aún no está claro por qué ocurre, Ortiz-Catalán tiene la teoría de que lo que causa realmente el dolor no son los nervios seccionados, sino la reorganización que se produce en el cerebro al quedar inútil la parte de la región cortical que se encargaba del movimiento y la sensibilidad del miembro amputado. Si se vuelve a utilizar esa parte del cerebro, el dolor remite.